Grupo Televisa y Fintech Holdings pactaron la adquisición de AT&T México por 2,000 millones de dólares, una transacción financiera que reconfigura drásticamente el mercado nacional de las telecomunicaciones. A través de este consorcio comercial, donde cada corporativo mantendrá una participación del 50 por ciento, el gigante de los medios de comunicación y la firma del empresario David Martínez asumen el control del segundo operador móvil de la República Mexicana.
Esta compraventa representa una ofensiva estructural directa contra el histórico liderazgo de Carlos Slim Helú, pues la nueva alianza operará un negocio integral con cerca de 40 millones de accesos combinando servicios fijos, televisión restringida y telefonía celular. Al cierre del segundo trimestre de 2026, AT&T contabilizaba 24.7 millones de suscriptores móviles, una sólida base de clientes que ahora complementará los 17.74 millones de usuarios que Televisa ya atiende a través de sus distintas marcas operativas, incluyendo su operador virtual Izzi Móvil.
La retirada de AT&T le abre una oportunidad a Televisa
La retirada de la corporación estadounidense marca el fin de un ciclo de once años de operaciones en el país. Tras haber inyectado más de 7,300 millones de dólares desde la compra inicial de Iusacell y Nextel para el despliegue de sus redes 4G y 5G, AT&T abandona el país debido a los elevados costos del espectro radioeléctrico y la incertidumbre regulatoria. Su inminente salida se suma a la previa desinversión operativa de Telefónica Movistar, exhibiendo las persistentes dificultades del mercado mexicano para retener la infraestructura de los grandes conglomerados internacionales.
Para concretar formalmente esta integración empresarial, las corporaciones esperan asegurar las autorizaciones del órgano regulador durante el primer trimestre de 2027. En términos de competencia, no se prevén obstáculos antimonopolio significativos debido a que AT&T únicamente posee el 38 por ciento de las bandas radioeléctricas comerciales, una base equivalente a la tercera parte del dominante Telcel.
Por su parte, David Martínez apuntala este bloque competitivo respaldado por un amplio historial en el sector, destacando su actual control sobre Telecom Argentina y su exitosa asociación previa con Televisa mediante la venta de Cablecom.