A pesar de que para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión, la Semana Santa es en realidad el momento litúrgico más intenso de todo el año. Incluso, durante este período algunos dejan de comer carne, especialmente el Viernes Santo. Pero, ¿qué dice la Biblia sobre esta tradición?
La verdad es que en ningún momento de la Biblia se prohibe el consumo de carne roja, dado que en Semana Santa, comenzando el Domingo de Ramos y culminando el Domingo de Resurrección, se celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.
Es así que esta tradición se instauró como una manera de honrar la penitencia del propio hijo de Dios, que pasó 40 días en el desierto en ayuno.
Biblia Rezo
Semana Santa: cómo se debe realizar el ayuno correctamente, según la Biblia
Qué dice la Biblia sobre no comer carne roja el Viernes Santo
Al respecto, en la Seminal Enciclopedia Católica se explica que en la primera parte del Evangelio según San Mateo se relata cómo Cristo pasó cuarenta días en el desierto, y durante ese tiempo no pasó por sus labios, ni bebida, ni alimento.
"No cabe duda de que esta penitencia del Dios-hombre no solo era expiatoria, sino también ejemplar. Si bien es cierto que Cristo no definió explícitamente los días ni las semanas en que sus seguidores estaban obligados a ayunar y abstenerse, al mismo tiempo su ejemplo acompañado de su respuesta a los discípulos del Bautista es una evidencia de que en el futuro sus seguidores se encontrarían sujetos a reglas por las cuales ayunarían", detalla.
Origen y significado de no comer carne roja el Viernes Santo
Por su parte, el padre Javier Klajner, del Santuario de Nuestra Señora que Desata los Nudos, hizo hincapié en que la carne fue elegida como el alimento para evitar comer por su carácter suntuoso, pero que los cristianos pueden privarse en realidad de cualquier otra comida que les guste mucho.
"La idea detrás de esta práctica es que mi sacrificio se convierta en un gesto de caridad, entonces aquello de lo que me privo, el precio que me costaría comprarlo, destinar ese dinero a la limosna, o comprarle algo a quien lo necesite. Que esa abstinencia, además de ser un acto religioso, hable de cómo se despierta mi corazón ante la realidad de los otros", afirmó.
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