27 de mayo 2024 - 19:00

Qué dice la Biblia sobre la masturbación: ¿es pecado?

Abordar este tema desde una perspectiva bíblica requiere una comprensión más profunda de los principios que la rodean.

Qué dice la Biblia sobre la masturbación: ¿es pecado?

Qué dice la Biblia sobre la masturbación: ¿es pecado?

El debate sobre la masturbación y su relación con el pecado se complica por la ausencia de una mención explícita en la Biblia. Esto ha llevado a interpretaciones diversas, con algunos concluyendo que no es pecado y otros afirmando lo contrario.

Acá les presentamos un repaso sobre algunas observaciones que hacen los especialistas en la Biblia para que despejes dudas al respecto.

¿La Biblia habla sobre la masturbación?

En lugar de centrarnos únicamente en la acción de la masturbación, la cual la Biblia nunca menciona en sus extentas páginas, resulta más fructífero analizar los aspectos que la preceden y la rodean.

La Biblia nos enseña a evitar pensamientos lujuriosos (Mateo 5:27), mantener una vida pura (Efesios 5:3), actuar siempre en honor a Dios (1 Corintios 10:31) y discernir lo bueno y correcto (Romanos 14:23). Recordemos que nuestros cuerpos pertenecen al Señor (1 Corintios 6:19-20).

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¿La masturbación es pecado?

Evaluando la masturbación a la luz de estos principios bíblicos, podemos observar que las acciones que generalmente conducen a ella, como la lujuria, los pensamientos inmorales y el consumo de pornografía, sí están explícitamente condenados en la Biblia.

En este sentido, los expertos en la Biblia señalan que es crucial abordar los pecados que la preceden y alimentan. Combatir la lujuria, los pensamientos inmorales y la pornografía son pasos esenciales para superar la tentación de la masturbación.

Independientemente de si la masturbación en sí misma se considera un pecado, es importante recordar que no hay pecado imperdonable. Al igual que con cualquier otro pecado, la confesión sincera a Dios (1 Juan 1:9) y el arrepentimiento genuino nos permiten recibir su perdón y gracia.

En lugar de caer en la culpa y la vergüenza debilitantes, debemos enfocarnos en el crecimiento espiritual. Confesar la masturbación a Dios, buscar apoyo cuando sea necesario y luchar contra los pecados que la preceden son pasos esenciales para alcanzar la libertad y la victoria en esta área.

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