Seguir el Santoral no es obligatorio para los católicos, pero sí es una forma de enriquecer la vida espiritual y acercarse a Dios. También es una manera de estar cerca del legado.
Recordar la vida y obra de los santos, como ejemplos a seguir, es un punto fundamental para los católicos y por eso es tan importante el Santoral.
Santoral de hoy
Seguir el Santoral no es obligatorio para los católicos, pero sí es una forma de enriquecer la vida espiritual y acercarse a Dios. También es una manera de estar cerca del legado.
En el caso de hoy, 26 de junio, el Santoral recuerda a San Pelayo, quien a pesar de su terrible final, se convirtió en un faro de esperanza para los cristianos, un símbolo de la fuerza que reside en la fe y la convicción. Su ejemplo de pureza, valentía y fe nos inspira a ser mejores personas y a luchar por nuestros principios con integridad.
En este día, recordamos con profunda reverencia el martirio de San Pelayo de Córdoba, un joven cuya fe inquebrantable lo convirtió en un símbolo de pureza y fortaleza para la Iglesia Católica.
Nacido en Albeos, Reino de Galicia en el 911, fue educado en Tuy por su tío Hermogio, obispo de dicha diócesis. En 920, Pelayo acompañaba a este último junto a la corte del rey de León y en apoyo del Reino de Pamplona, que estaba siendo atacado por el califa Abderramán III.
Tío y sobrino fueron apresados, pero luego del cautiverio, el primero fue liberado, mientras que Pelayo quedó como rehén del Califa. Este requirió contactos sexuales de Pelayo —le prometía riquezas y honores si renunciaba a la fe cristiana y accedía a sus proposiciones—, mas él se negó, lo que provocó su tortura y muerte.
El nombre de Pelayo, que comparten poco menos de 5.000 hombres en nuestro país, adquiere un significado aún más profundo al conocer la historia de este santo.
La valentía y la devoción de San Pelayo lo llevaron a la gloria celestial. Con tan solo 14 años, enfrentó con firmeza las tentaciones del califa musulmán Abderramán III, quien, cegado por su poder, intentó corromper al joven.
Ante la insistencia del califa, Pelayo se mantuvo firme en sus principios, prefiriendo la muerte antes que ceder ante el pecado.
El 26 de junio, su vida fue brutalmente arrebatada, siendo despedazado con tenazas de hierro.
El Santoral para la Iglesia Católica es un calendario litúrgico que registra a los santos y beatos que se conmemoran cada día del año.
La tradición de celebrar el aniversario de la muerte de los mártires se remonta a los primeros tiempos del cristianismo. Con el paso del tiempo, se incluyeron en el Santoral no solo a los mártires, sino también a otros santos que se destacaron por su fe y virtud.