Lo que para cualquier ciudadano común hubiera sido el boleto dorado hacia una vejez tranquila, para John Eric Spiby fue el capital semilla de un imperio criminal. Este hombre de 80 años, quien se convirtió en millonario tras ganar la lotería en 2010 con un premio de 2.77 millones de euros, ha sido condenado por las autoridades británicas tras descubrirse que lideraba una sofisticada red de narcotráfico operada desde su propia granja en Greater Manchester.
Abuelito gana la Lotería y funda un cartel narco de 300 millones de euros: producía y distribuía pastillas para la ansiedad desde su granja
John Eric Spiby, un jubilado británico de 80 años, cambió la paz de su retiro por la adrenalina del crimen organizado. Tras ganar el premio mayor en 2010, invirtió su fortuna en maquinaria industrial para inundar las calles de opiáceos falsos.
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John Eric Spiby, el abuelito narco.
Lejos de disfrutar su fortuna en cruceros o campos de golf, Spiby destinó el dinero a montar una infraestructura capaz de gestionar un negocio ilícito valorado en más de 332 millones de euros. La justicia ha sido implacable: el "abuelo narco" ha sido sentenciado a 16 años y seis meses de prisión.
De la granja a la nave industrial: así operaba "Nutra Inc"
El modelo de negocio de Spiby no tenía nada de improvisado. El entramado comenzó en su residencia rural, pero la demanda y la capacidad de producción crecieron tanto que, para 2021, las operaciones tuvieron que trasladarse a una nave industrial en Salford.
Para lavar sus actividades y mover la mercancía sin levantar sospechas, la banda utilizaba una empresa tapadera llamada Nutra Inc, gestionada por uno de sus lugartenientes, Lee Drury.
El Inspector Alex Brown, de la Unidad Contra el Alto Crimen Organizado, describió la operación como un "negocio de fabricación de drogas completamente industrializado", con capacidad para producir millones de pastillas falsas. La policía calificó a Spiby y a sus cómplices como individuos sin "el menor respeto por la vida humana".
Etizolam: la "ruleta rusa" química
El producto estrella del cartel de Spiby no era cocaína ni metanfetaminas, sino el etizolam. Se trata de una sustancia empleada para tratar la ansiedad, el pánico y el insomnio, pero con una potencia devastadora: es entre seis y diez veces más fuerte que el diazepam.
La banda distribuía estas pastillas haciéndolas pasar por el popular fármaco Valium. El peligro de este negocio es latente: la distribución ilegal de etizolam se vinculó al 58% de las muertes relacionadas con drogas en Escocia durante 2021.
La fiscal Emma Clarke reveló datos escalofriantes sobre la capacidad de distribución del grupo:
- En una sola intervención realizada en abril de 2022 cerca de un hotel en Mánchester, se incautaron 2.5 millones de pastillas.
- Ese único lote tenía un valor callejero estimado en más de 77 millones de euros.
- En total, se estima que la organización vendió mercancía con un valor potencial de mercado que oscilaba entre los 56 y los 332 millones de euros.
Un negocio familiar con delirios de grandeza
Spiby no actuaba solo. La causa implicó directamente a su hijo, John Colin Spiby Jr., de 37 años, quien se encargaba del trabajo manual y la manipulación de la mercancía.
El perfil de los herederos del imperio criminal rozaba el absurdo. Según la información judicial, Spiby Jr. utilizaba Encrochat —una plataforma de mensajería encriptada popular entre el crimen organizado europeo— no solo para logística, sino para presumir. Llegó a lanzar advertencias en tono fanfarrón dirigidas a magnates globales como Elon Musk y Jeff Bezos.
El cerebro estratégico detrás de las alianzas con otras organizaciones era Callum Dorian, quien junto con Lee Drury, completaba la cúpula de la organización.
El fin del juego para el abuelito narco
A pesar de que el patriarca de 80 años intentó desvincularse del negocio durante el juicio, el tribunal consideró probados los delitos de conspiración para el suministro de drogas de clase C, posesión de armas de fuego y munición.
El juez Nicholas Clark fue contundente en su sentencia:
“A pesar de ganar la lotería, decidió continuar una vida dedicada al crimen, alejada de lo que hubieran sido unos años normales de jubilación”.
El resto de la banda también enfrentará penas severas: Lee Drury recibió nueve años y nueve meses, mientras que el hijo del millonario, Spiby Jr., purgará nueve años tras las rejas.
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