Ante la grave crisis hídrica que azota a la capital del país, el gobierno de la Ciudad de México aplicará severas multas económicas y arrestos administrativos a todos los ciudadanos que sean sorprendidos desperdiciando agua en las calles durante las festividades del tradicional Sábado de Gloria.
Históricamente, los capitalinos acostumbran arrojarse cubetadas de agua como parte de las celebraciones de la Semana Santa. Sin embargo, la escasez del vital líquido ha obligado a las autoridades a tipificar estas acciones como una falta cívica, aplicando rigurosamente la Ley de Aguas y la Ley de Cultura Cívica para erradicar el uso irresponsable en la vía pública y en los hogares.
CDMX: sanciones para uso doméstico y arrestos de hasta 36 horas
De acuerdo con la normativa vigente, acciones tan comunes como mojar a otras personas, utilizar mangueras sin control o arrojar cubetas sin justificación tienen castigo. Para los usuarios domésticos que hagan un uso indebido del recurso dentro o fuera de sus viviendas, las multas oscilan entre las 100 y 300 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que para este 2026 se traduce en sanciones económicas que van de los 11 mil 731 a los 35 mil 193 pesos.
Pero el castigo no se limita a un golpe al bolsillo. La Ley de Cultura Cívica contempla que los infractores pueden enfrentar arrestos administrativos de entre 20 y 36 horas, así como la obligación legal de cumplir con jornadas de trabajo comunitario que van de las 10 a las 18 horas, buscando generar una verdadera conciencia sobre el cuidado hídrico.
CDMX: castigos severos para negocios y empresas infractoras
Las penalizaciones escalan drásticamente cuando se trata del sector privado. Las autoridades justifican que el desperdicio a gran escala tiene un impacto devastador en el suministro local, por lo que los establecimientos comerciales, oficinas o empresas que incumplan la ley no tendrán ningún tipo de tolerancia.
En estos casos particulares, las infracciones comerciales van de mil a tres mil UMAs, lo que representa desembolsos exorbitantes que pueden alcanzar desde los 117 mil 310 hasta los 351 mil 930 pesos. Ante este panorama, el gobierno local hizo un enérgico llamado a la población para replantear sus tradiciones y denunciar cualquier tipo de desperdicio que afecte la distribución del agua en la ciudad.
Dejá tu comentario