Durante una masiva concentración que reunió a más de 50 mil personas en Tijuana, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, anunció el inminente inicio de la construcción de la planta desaladora en Playas de Rosarito. El proyecto, largamente esperado por la ciudadanía, contempla una asignación presupuestal de 12 mil 500 millones de pesos y tiene como objetivo central resolver de manera definitiva el déficit histórico en el abastecimiento de agua potable para la zona costera y los municipios colindantes.
La mandataria federal explicó que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, será la encargada de colocar la primera piedra de este trascendental complejo durante la próxima semana. Según detalló la titular del Ejecutivo federal, este logro responde a las gestiones constantes que la administración estatal ha impulsado desde el inicio de su gestión en 2021, posicionando el recurso hídrico como la máxima prioridad para el desarrollo regional.
El Plan Nacional Hídrico y su impacto fundamental en el noroeste
Esta magna obra de ingeniería forma parte integral de los ejes prioritarios establecidos dentro del Plan Nacional Hídrico para la entidad fronteriza. Además de la planta desalinizadora, la estrategia gubernamental comprende acciones complementarias de gran envergadura, tales como el saneamiento integral del Río Tijuana y la tecnificación del Distrito de Riego 014 Río Colorado, buscando optimizar cada gota disponible en una zona históricamente afectada por la escasez.
Ante la presencia de miles de simpatizantes en el encuentro denominado “Honestidad y Resultados”, Sheinbaum reafirmó el compromiso asumido con los bajacalifornianos al señalar que, tras evaluar las diversas alternativas técnicas, la instalación de la planta de desalinización representa la opción más viable y eficiente para asegurar el futuro hídrico de la población local frente al crecimiento demográfico e industrial.