10 de agosto 2026 - 11:20

Claudia Sheinbaum invita a dos expertas a la Mañanera para alertar sobre el impacto negativo de los celulares en la enseñanza de las escuelas mexicanas: ¿se prohíben?

Especialistas alertaron en la Mañanera sobre la infocracia escolar. El Gobierno busca regular el uso de pantallas para recuperar la atención en las aulas.

Los peligros de los celulares en clases.

Los peligros de los celulares en clases.

La discusión sobre el papel de la tecnología en la educación ha cobrado una nueva dimensión en México. Durante la habitual conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum cedió el estrado a dos especialistas de la educación para visibilizar una crisis silenciosa que afecta el rendimiento y la salud mental de los estudiantes: la infocracia escolar.

Con la participación de la pedagoga Yareni Annalie Domínguez Delgado y Sandra Ortega, una profesora de Educación Primaria con 30 años de experiencia frente a grupo, el Gobierno Federal presentó un diagnóstico contundente sobre cómo los dispositivos móviles han pasado de ser prometedoras herramientas a convertirse en obstáculos para el aprendizaje profundo.

La primera línea de batalla: el secuestro de la atención

El aula de clases tradicional ha sufrido una transformación drástica. Según las reflexiones compartidas por la profesora Sandra Ortega, antes el aprendizaje se apoyaba principalmente en cuadernos y el pizarrón, lo que fomentaba una mayor atención, participación activa y disposición para investigar por parte de los alumnos. La convivencia y el diálogo presencial eran pilares del entorno escolar.

Hoy, los docentes enfrentan un escenario diametralmente opuesto. La exposición de las expertas alertó que los profesores se encuentran en la "primera línea de la batalla por la atención". Las cifras presentadas ilustran la gravedad del problema:

  • En promedio, los jóvenes reciben una notificación cada 4 minutos en sus dispositivos.

  • El 23% de estas alertas interrumpen directamente durante el horario escolar.

  • Tras sufrir una distracción digital, un estudiante puede demorar hasta 20 minutos en recuperar la concentración original en su tarea.

Además, el uso excesivo de pantallas está cobrando factura en la salud integral, afectando el descanso, el desempeño académico, la comunicación y, notablemente, mermando la tolerancia a la frustración de los menores. A nivel social, cuando estos dispositivos sustituyen la convivencia en el hogar, los vínculos familiares se debilitan severamente.

Impacto cognitivo: de la reflexión profunda a la hiperatención

La pedagoga Yareni Annalie Domínguez Delgado profundizó en las secuelas neurológicas y cognitivas. La inmediatez que exige el entorno digital está fragmentando los procesos de pensamiento profundo, sustituyendo la reflexión por una reacción constante e instintiva.

Este fenómeno está reemplazando el "Pensamiento crítico" por un estado de "Hiperatención", cuyas diferencias son abismales:

  • Foco: El pensamiento crítico requiere un enfoque único y profundo, mientras que la hiperatención genera un foco múltiple pero superficial.

  • Ritmo: El aprendizaje sólido exige un ritmo lento y reflexivo; en contraste, el modelo digital impone un ritmo rápido e inmediato.

  • Tolerancia a la frustración y al aburrimiento: Alta en el pensamiento tradicional, pero muy baja en los nativos digitales hiperconectados.

A nivel social, la "mediación algorítmica" está redefiniendo los vínculos humanos, priorizando la mera eficiencia de los datos por encima de la profundidad emocional. Esto genera "riesgos parasociales", provocando que a los jóvenes les cueste distinguir entre interacciones digitales simuladas y el compromiso social auténtico dentro del salón de clases. La saturación informativa y el régimen del "clic" están erosionando la capacidad de escucha y la empatía entre los propios estudiantes.

Pantallas en la escuela: ¿cuándo sí y cuándo no?

Las expertas aclararon que la tecnología no es inherentemente mala, pero su uso escolar debe ser estrictamente condicionado.

Las pantallas funcionan como herramientas útiles cuando:

  • Enriquecen el aprendizaje y refuerzan los contenidos curriculares.

  • Se utilizan bajo un propósito netamente didáctico.

  • Existe un acompañamiento y guía constante por parte del docente.

Por el contrario, dificultan severamente el aprendizaje cuando:

  • Carecen de regulación o supervisión de un adulto.

  • Desplazan la atención del alumno.

  • Reducen la convivencia física e interfieren directamente con el trabajo escolar.

El aula como espacio de resistencia: una responsabilidad compartida

Para contrarrestar esta infocracia, el Gobierno Federal propone convertir el aula en un "espacio de resistencia y cuidado". Esto requiere estrategias pedagógicas activas, desarrollar una ciudadanía crítica capaz de identificar la desinformación y transformar la escuela en una comunidad de apoyo mutuo donde prevalezca lo humano sobre las métricas.

El éxito de esta transformación depende de una responsabilidad compartida entre todos los actores sociales:

  • Niñas y niños: Requieren acompañamiento para desarrollar un uso crítico, espacios de diálogo y herramientas emocionales para regular su relación con la tecnología.

  • Docentes: Necesitan formación actualizada, respaldo institucional y estrategias para fortalecer el pensamiento crítico frente al embate tecnológico.

  • La escuela: Debe fomentar el trabajo colegiado y establecer acuerdos claros entre docentes y familias, adaptados a las necesidades reales de cada comunidad.

En conclusión, como sentenció la presentación en Palacio Nacional, ninguna aplicación o candado digital puede superar a la estrategia más efectiva: el acompañamiento, la presencia, el diálogo y el tiempo de calidad compartido con las y los alumnos.

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