La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente en la Mañanera del Pueblo de este jueves las versiones mediáticas sobre un presunto respaldo ciudadano a una intervención extranjera en el país. La mandataria desestimó los datos divulgados recientemente por supuestas encuestas que carecen de rigor metodológico y reafirmó la postura de su administración frente a las relaciones internacionales, priorizando el respeto absoluto a la autonomía del Estado mexicano.
La controversia surgió tras el cuestionamiento de un reportero sobre una supuesta medición —atribuida a medios de Estados Unidos y a El Financiero—, la cual afirmaba que la mayoría de la población apoyaría una acción injerencista. Ante esto, la titular del Ejecutivo fue contundente: "La encuesta no tiene nada de realidad, ni siquiera se dice la fuente", argumentando que las empresas profesionales de demoscopia manejan cifras completamente distintas y que tales aseveraciones representan una evidente falsedad.
La defensa del nacionalismo y el límite a la cooperación
Para la mandataria, aceptar la validez de estos sondeos mediáticos no solo es un error estadístico, sino que choca frontalmente con el sentir de la población. Sheinbaum aseguró que estos datos son contradictorios con el "sentido nacionalista" que se ha incrementado fuertemente en nuestro país durante los últimos años. Bajo esta perspectiva, advirtió que la intromisión de fuerzas externas en asuntos internos representa un grave riesgo para la República, sentenciando que "las intervenciones extranjeras no ayudan, se pierde soberanía".
Finalmente, la presidenta delimitó la línea diplomática que guiará a su gobierno frente a sus socios comerciales y vecinos del norte. Aunque dejó la puerta abierta al trabajo conjunto, fue enfática en trazar un límite inquebrantable frente a cualquier intento de vulnerar las instituciones. "Cualquier pretexto para injerencia o intervención debe ser rechazado", ya que viola la independencia nacional.
En un mensaje inconfundible a la comunidad internacional, Sheinbaum concluyó su intervención subrayando la autodeterminación ciudadana: "Siempre podemos cooperar, ayudar o colaborar, pero las decisiones las toma el pueblo. No las puede tomar un país extranjero".