Durante el primer informe de su gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum visitó el Estado de México y ante miles de personas en el Parque Metropolitano Bicentenario refrendó sus compromisos sociales y económicos.
La promesa se enmarca en los avances reportados en reducción de pobreza y desigualdad, y reafirma su estrategia de justicia social, austeridad y participación ciudadana.
La mandataria hizo un fuerte anuncio en el Estado de México.
Durante el primer informe de su gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum visitó el Estado de México y ante miles de personas en el Parque Metropolitano Bicentenario refrendó sus compromisos sociales y económicos.
Sheinbaum recordó que, bajo su administración, 13.5 millones de personas han salido de la pobreza, y que México ha mejorado su posición internacional al ubicarse como el segundo país del continente americano con menos desigualdad, solo detrás de Canadá.
En ese contexto, la mandataria hizo un anuncio concreto: “Si me dejan terminar el sexenio, me comprometo a que el salario mínimo va a llegar a 2.5 canastas básicas”.
Sheinbaum también reconoció que aún quedan retos por delante, especialmente en lograr una mejora sustancial del poder adquisitivo de los trabajadores.
Lograr que el salario mínimo equivalga a 2.5 canastas básicas implica no solo incrementar la cifra nominal, sino garantizar que esos aumentos superen la inflación y los costos de vida, para que verdaderamente mejoren las condiciones económicas de quien lo percibe.
Además, el cumplimiento de esta promesa dependerá de factores estructurales como la estabilidad económica, el crecimiento, la política fiscal y el control de precios en bienes básicos.
Dejá tu comentario