29 de mayo 2026 - 11:49

Demuelen de forma manual más de 60 viviendas en la "zona cero" del cerro del Chiquihuite

La Dirección de Protección Civil de Tlalnepantla arranca el desmantelamiento de las estructuras afectadas por el derrumbe de 2021. El plan prohíbe el uso de maquinaria pesada para evitar vibraciones en la franja cerril.

Zona cero del cerro del Chiquihuite

"Zona cero" del cerro del Chiquihuite

Gobierno Tlalnepantla

El cuerpo de Protección Civil y Bomberos (PCyB) de Tlalnepantla comenzó los trabajos formales para la demolición de 66 viviendas ubicadas en la denominada "zona cero" de la primera sección de la colonia Lázaro Cárdenas. La intervención responde a una estrategia apremiante de mitigación de riesgos en la Sierra de Guadalupe, un área que quedó catalogada como de alto peligro tras el trágico desgajamiento de rocas registrado en septiembre de 2021.

El gobierno municipal, encabezado por el alcalde Raciel Pérez Cruz, concretó la contratación de una empresa especializada en demoliciones para ejecutar la liberación segura de los predios afectados. Los trabajos técnicos arrancaron formalmente en uno de los tres polígonos de riesgo inminente de caídos identificados en la región.

El despliegue contempla un estricto protocolo de seguridad civil que obliga a realizar las maniobras de manera artesanal y minuciosa, resguardando la integridad de las construcciones habitacionales aledañas. Las autoridades estiman que la totalidad de las 66 viviendas dañadas quedarán completamente desmanteladas al concluir este año.

El Chiquihuite cerro viviendas

Logística de desmantelamiento y prohibición de maquinaria

El director de PCyB, Genaro Israel Anita Gutiérrez, detalló que el personal técnico inició la intervención manual de las primeras 25 casas ubicadas en la confluencia de las calles Exploradores de Chimalhuacán y Alacranes. Las cuadrillas operativas trabajan en el retiro ordenado de pisos, muros y techos de loza de forma controlada. De acuerdo con el cronograma oficial, esta primera fase concluirá en el mes de agosto, registrando un avance paulatino debido a la complejidad de las labores manuales y las complicaciones meteorológicas derivadas de la temporada de lluvias.

La dependencia municipal enfatizó las restricciones técnicas aplicadas al proyecto de ingeniería:

  • Prohibición de maquinaria pesada: Está estrictamente prohibido el uso de excavadoras mecánicas debido a que las vibraciones pueden provocar nuevos desprendimientos y generar situaciones de peligro para las casas de la parte baja.

  • Cobertura de contingencias: La empresa privada contratada para el retiro de escombros cuenta con un seguro de daños vigente para subsanar cualquier efecto colateral que pudiera presentarse en las propiedades vecinas.

  • Recuperación patrimonial: Aunque los inmuebles permanecían deshabitados desde 2021, PCyB supervisó el reingreso temporal de algunas familias para que pudieran retirar los últimos bienes materiales que aún quedaban en las estructuras.

Evaluación geológica del IPN y reconversión a área verde

Para robustecer la certidumbre técnica del proyecto, la administración de Tlalnepantla gestionó la colaboración de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) con el fin de realizar una evaluación científica especializada sobre la estabilidad del cerro del Chiquihuite.

La investigación de los especialistas del IPN se enfocará en evaluar minuciosamente una franja rocosa de 800 metros lineales donde se localizan los inmuebles sujetos a destrucción. Los científicos utilizarán herramientas avanzadas y el apoyo de vuelos de drones operados por Protección Civil para valorar si existe movimiento del suelo rocoso o desprendimientos en la franja cerril limítrofe a los asentamientos humanos. Esta auditoría geológica permitirá determinar con exactitud los puntos específicos que presentan mayor propensión a la caída de peñascos para guiar futuras acciones gubernamentales de eliminación de riesgos.

Una vez que el polígono de riesgo quede completamente libre de estructuras y escombros, se iniciará un proceso formal de reforestación. Las autoridades aclararon que el terreno no podrá ser habilitado como zona recreativa o deportiva debido al peligro permanente de caídas de rocas. La conversión del suelo a una reserva de área verde busca garantizar de forma definitiva que la superficie no vuelva a ser ocupada por asentamientos humanos en el futuro.

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Antecedentes del desastre y estatus de la reubicación habitacional

La urgencia de las demoliciones se sustenta en el expediente del siniestro ocurrido el 10 de septiembre de 2021, cuando el desgajamiento del cerro del Chiquihuite provocó el desprendimiento de bloques rocosos de hasta 200 toneladas de peso. El alud sepultó de forma inmediata múltiples viviendas, fracturó estructuras contiguas y derivó en el desalojo urgente de más de 200 casas en la periferia, registrando un saldo fatal de cuatro vecinos fallecidos.

Como medida de remediación social ante la pérdida patrimonial de los damnificados, el gobierno del Estado de México consolidó el proceso de reubicación de las familias afectadas en diciembre de 2023. El esquema de apoyo estatal consistió en la dotación gratuita de 210 viviendas distribuidas en edificios de departamentos construidos de forma expresa en el número 13 de la calle Chiapas, dentro de la colonia Jorge Jiménez Cantú.

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