La tragedia ha golpeado profundamente a la comunidad universitaria en Puebla tras confirmarse el fatídico desenlace en la búsqueda de un joven desaparecido. La Fiscalía General del Estado (FGE) anunció de manera formal la localización sin vida de Hugo Alejandro N., estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), cuyo cuerpo fue rescatado del cauce del río Alseseca, específicamente a la altura de la colonia Lomas de San Miguel, en la capital poblana.
Tras el operativo de extracción, el levantamiento del cuerpo fue ejecutado por personal ministerial y pericial, quienes trasladaron los restos al Servicio Médico Forense (Semefo) para realizar los estudios de rigor. De acuerdo con los reportes oficiales, la necropsia de ley determinó que la causa del deceso fue un traumatismo cráneo-facial severo, subrayando que las lesiones encontradas resultaron compatibles con una caída, sin que se registraran otras señas de violencia física en la superficie corporal del joven.
Identificación forense y peritajes especializados
Debido a las condiciones en las que fue encontrado el cadáver en el cuerpo de agua, la identificación oficial requirió de labores técnicas exhaustivas para no dejar margen de error. Los especialistas del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) desarrollaron dictámenes de antropología y estomatología forense para confirmar la identidad de la víctima y notificar a sus seres queridos.
Los datos recabados en la plancha coincidieron con un masculino de entre 25 y 39 años, con una estatura aproximada de 1.65 metros. Además, los forenses identificaron particularidades clave como la ausencia de terceros molares y una deformidad en la uña del índice izquierdo, características físicas que permitieron dar certeza legal a la familia de Hugo Alejandro para proceder con la entrega de los restos.
Investigación abierta para esclarecer los hechos
A pesar de que los primeros indicios médicos apuntan a una caída que le arrebató la vida de forma instantánea, el caso sigue generando conmoción social y exige respuestas claras sobre cómo llegó el estudiante hasta esa zona del río. Ante este panorama, la Fiscalía estatal garantizó que mantendrá abiertas las carpetas de investigación y continuará con las diligencias correspondientes para reconstruir las últimas horas de vida de la víctima y esclarecer la mecánica exacta de los hechos.
A través de un comunicado institucional, la dependencia procuradora de justicia externó sus condolencias, respeto y absoluta solidaridad a los familiares y allegados de la víctima. Mientras tanto, la comunidad estudiantil de la BUAP se mantiene a la expectativa de los avances ministeriales que logren disipar las dudas que aún rodean esta tragedia en la capital poblana.