La capital mexicana se tiñó de fiesta la noche de este jueves 18 de junio, cuando una marea humana tomó las principales arterias de la ciudad tras el triunfo del combinado nacional frente a Corea del Sur en su segundo duelo de la fase de grupos. Como es costumbre ante eventos de gran trascendencia, el Paseo de la Reforma y el monumento del Ángel de la Independencia fungieron como el epicentro absoluto de la euforia ciudadana. Las tomas aéreas capturaron un espectacular tapiz nocturno conformado por miles de camisetas en tonalidades verdes, blancas, rojas, guindas y negras que iluminaron la metrópoli.
Las cifras reportadas revelan la enorme magnitud de la pasión deportiva que desbordó a la urbe. Un contingente estimado en 400 mil aficionados se congregó a los pies de la emblemática columna y a lo largo de toda la avenida para vitorear el desempeño del equipo. Esta concentración masiva ratifica la vocación histórica de la zona, la cual ha albergado durante años desde celebraciones culturales hasta coyunturas políticas e hitos deportivos.
Por su parte, el corazón de la urbe no se quedó atrás en las celebraciones mundialistas. La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, utilizó su perfil en la red social X para confirmar que la plancha del Zócalo y las vialidades del Centro Histórico lucieron abarrotadas por más de 300 mil almas. La funcionaria destacó que la comunidad capitalina disfrutó el momento con el orgullo a flor de piel, generando una atmósfera vibrante que habitualmente solo se documenta en fiestas patrias o festejos de Año Nuevo.
Una multitud en las calles de CDMX: los números oficiales de los Fan Fest
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Alrededor de 170 mil seguidores vivieron los gritos de gol a través de las pantallas gigantes que fueron instaladas en las calles del Centro.
De forma paralela, una multitud de 130 mil asistentes decidió reunirse y celebrar la victoria dentro de los espacios designados como Festivales Futboleros.
Más allá del resultado en la cancha y el furor local, la jornada nocturna dejó emotivas postales de convivencia internacional. Diversos videos que ya circulan en plataformas digitales evidencian cómo los seguidores mexicanos interactuaron amistosamente con los hinchas surcoreanos, a pesar del tropiezo de la escuadra asiática. Estas genuinas muestras de fraternidad comprobaron que la pasión por el futbol logró trascender las fronteras del idioma y las diferencias culturales entre ambos pueblos.