La mantequilla y la margarina, aunque suelen utilizarse para fines similares en la cocina, poseen diferencias fundamentales en su origen y composición. Mientras que la mantequilla debe ser un producto graso pasteurizado obtenido exclusivamente de la leche o sus derivados, la margarina es una emulsión elaborada a partir de grasas y aceites comestibles.
Con el objetivo de garantizar decisiones de consumo responsables, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de la Profeco puso bajo la lupa a 43 de estos productos en julio 2026. Tras aplicar pruebas rigurosas de información comercial, contenido neto, tipo de grasa, sodio y aporte energético, el estudio detectó que no todos los artículos cumplen con las normas oficiales vigentes.
La mantequilla que no es mantequilla
El análisis arrojó que, si bien la mayoría de los productos cumplieron con el contenido neto y el tipo de grasa declarado, una marca presentó incumplimientos específicos respecto a los estándares de calidad establecidos: se trata de la mantequilla Gloria.
El producto analizado no debería denominarse "mantequilla" bajo el estándar NMX–F–729–COFOCALEC–2013, debido a que presenta una reducción en su contenido de grasa.
Por otro lado, la margarina Table Maid no contiene el porcentaje mínimo de grasa exigido por la norma NMX–F–108–SCFI–2016. Además, la dependencia destacó el caso de la marca Lurpak, cuyos productos se presentan como mezclas de 64% de mantequilla con aceite de canola. Aunque la investigación determinó que no cuentan con un estándar de calidad que los regule específicamente, la Profeco aclara que esto es solo una referencia y no un elemento obligatorio.
Recomendaciones para una compra inteligente
Para evitar confusiones al momento de hacer el supermercado, la Procuraduría recuerda a los consumidores la importancia de leer detalladamente las etiquetas y verificar siempre la fecha de caducidad.
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Moderación: Al tratarse de productos con un alto contenido de grasas saturadas y grasas trans, se recomienda moderar su consumo en la dieta diaria.
Conservación: Para mantener la calidad y evitar que los productos se arrancien, deben guardarse en su envase original bien cerrado, en refrigeración y lejos de la luz directa.
Decisión informada: La elección entre mantequilla y margarina debe basarse siempre en las necesidades específicas de cada consumidor, comparando los productos disponibles en el anaquel.