El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido una alerta crucial para la recta final del año. De acuerdo con los modelos predictivos, existe un 81% de probabilidad de que el fenómeno climático "El Niño" alcance una intensidad muy fuerte exactamente durante el trimestre de octubre a diciembre de 2026. Este preocupante pronóstico obedece al sólido acoplamiento entre las condiciones del océano y la atmósfera, perfilando a este evento como un reto mayúsculo para la protección civil y la economía en nuestro país.
El aviso más reciente sobre el estatus del Niño - Oscilación del Sur (ENOS), publicado este jueves 9 de julio de 2026, advierte que el meteoro de este año estaría posicionándose entre los episodios más intensos registrados desde 1950. Respaldados por el Centro de Predicción Climática de la NOAA, los expertos confirmaron que la fase de El Niño continuará intensificándose de manera agresiva durante el resto del año y persistirá causando estragos hasta principios de 2027.
¿De dónde proviene su nombre y qué provoca este fenómeno?
Para comprender la magnitud de la advertencia, es necesario entender su origen. Según el SMN, el término “El Niño” se empleó originalmente por pescadores sudamericanos para identificar un débil calentamiento en la temperatura superficial del mar (TSM) a lo largo de las costas de Perú y Ecuador. Al coincidir cerca de la época navideña, se le bautizó asociándolo con el "Niño Jesús".
Actualmente, la ciencia meteorológica lo clasifica como el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual opera bajo tres fases distintas:
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Fase Cálida (El Niño): La que viviremos a finales de 2026, caracterizada por un calentamiento anómalo de las temperaturas del mar en el océano Pacífico ecuatorial central y oriental.
Fase Fría (La Niña): Que provoca un enfriamiento inusual de las mismas aguas.
Fase Neutral: Cuando el inmenso cuerpo oceánico se comporta de manera normal y predecible.
Al entrar en su fase cálida, se debilita la fuerza de los vientos alisios y ocurren cambios drásticos en la circulación atmosférica global. Entre sus efectos más destructivos destacan el incremento en el riesgo de fenómenos extremos como olas de calor agobiantes, sequías severas e inundaciones atípicas en distintas regiones del planeta.
Regiones y estados afectados por el clima extremo en México
Ante la inminente llegada de este súper evento climático, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha delineado el panorama general de afectaciones. La presencia de "El Niño" alterará considerablemente los patrones de precipitación y temperatura en todo el territorio mexicano, golpeando a distintas entidades y municipios dependiendo directamente de la estación del año:
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Impacto durante la temporada de invierno: El fenómeno suele ser inclemente y favorecer temperaturas por debajo del promedio histórico, castigando severamente con heladas a la gran parte de los estados y municipios del centro y norte del país.
Efectos en primavera y verano: El escenario climático se invierte drásticamente, ya que la alteración atmosférica propiciará anomalías muy cálidas en diversas regiones. Este calor extremo será especialmente peligroso cuando se combine con condiciones de déficit de humedad, agravando la sequía en el agro mexicano.
Aunque los patrones de lluvia variarán a lo largo de la República según la fuerza final con la que golpee el fenómeno, las autoridades instan a mantener un monitoreo constante y a preparar protocolos de emergencia frente a los cambios radicales que se avecinan a partir del mes de octubre.