La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, un acto clave de entrega de infraestructura social donde destacó el impacto macroeconómico de su estrategia habitacional. Durante el evento, la mandataria afirmó que el Programa de Vivienda para el Bienestar ya aporta cerca del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, consolidándose como un motor crucial para el crecimiento económico a través de la reactivación de empleos y el consumo interno.
Acompañada por el gobernador chiapaneco, Eduardo Ramírez Aguilar, y miembros de su Gabinete, Sheinbaum hizo entrega de las llaves del desarrollo "Infonavit Lacantún", constancias de finiquito de Fovissste y escrituras del Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), marcando una clara diferencia con los esquemas de administraciones anteriores, los cuales calificó de generar "deudas impagables".
Un impacto económico que beneficia a 30 millones de personas
La mandataria federal detalló que la industria de la autoconstrucción y edificación bajo este modelo genera una importante cadena de valor que activa proveedurías locales, transporte y alimentación. Al emplear de forma directa a un promedio de cuatro personas por cada unidad habitacional, las obras se transforman de inmediato en una fuente masiva de trabajo e ingresos.
A nivel nacional, se proyecta que el alcance integral de las políticas de bienestar, sumado a las facilidades de crédito y regularización, beneficiará a 30 millones de personas a lo largo de la República. De manera particular, la jefa del Ejecutivo federal anunció que se destinará una inversión de 42 mil millones de pesos para construir 70 mil nuevas viviendas en Chiapas durante su sexenio, asegurando el derecho constitucional a una vivienda digna para las familias de la región sur-sureste del país.