Miles de familias mexicanas se llevan una severa sorpresa al recibir su recibo de luz con un monto sustancialmente mayor al habitual, a pesar de mantener la misma rutina, no haber adquirido nuevos electrodomésticos ni haberse mudado. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) aplica una regla operativa clave en la que evalúa el consumo acumulado de los usuarios durante el último año. Si este promedio supera los límites establecidos para la zona, la tarifa doméstica tradicional se reclasifica automáticamente a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC).
El mecanismo de evaluación de la CFE opera sobre el registro de los últimos 12 meses móviles y no únicamente sobre el período de facturación vigente. Esto significa que un pico eventual de uso de energía registrado meses atrás —causado por olas de calor, temporadas vacacionales o fallas en el aislamiento de refrigeradores y aires acondicionados— se mantiene sumando en el histórico anual. De esta manera, el usuario puede sobrepasar el umbral permitido y perder el subsidio gubernamental en la energía, lo que provoca un incremento inmediato en la facturación mensual o bimestral.
Umbrales tarifarios locales y el reto prolongado para salir de la clasificación DAC
Los límites máximos permisibles varían de acuerdo con la tarifa doméstica asignada a cada localidad, la cual se determina según las condiciones climáticas del municipio. Por ejemplo, en la tarifa básica 1, el límite mensual es de 250 kWh, mientras que en la tarifa 1F —aplicable en regiones con altas temperaturas extremas— el margen se extiende hasta los 2,500 kWh mensuales. Por esta razón, dos hogares con consumos energéticos idénticos pero ubicados en regiones geográficas distintas pueden pagar montos completamente diferentes en sus facturas de luz.
Una de las implicaciones más complejas para los usuarios que caen en la tarifa DAC es que reducir el consumo de forma inmediata no elimina el cobro elevado. Al estar basado el cálculo en el promedio anual, la vivienda continuará bajo esta categoría hasta que el historial de los últimos 12 meses vuelva a ubicarse por debajo del límite reglamentario. Para mitigar estos incrementos, la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE) aconseja revisar minuciosamente la eficiencia de los aparatos eléctricos y realizar mantenimientos preventivos continuos.
Por último, ante cualquier duda respecto a los kilowatts-hora registrados (kWh) o la categoría tarifaria reflejada en el recibo, las autoridades recomiendan consultar únicamente los canales oficiales de la CFE para solicitar una revisión del medidor o aclaración del historial. Conocer con precisión el consumo acumulado y la tarifa correspondiente a cada región resulta indispensable para prevenir saltos imprevistos en la facturación y proteger el presupuesto familiar frente a este ajuste reglamentario.