Cuauhtémoc Cárdenas falleció a los 92 años la noche del 28 de octubre en el Hospital Ángeles Metropolitano de la Ciudad de México, dejando tras de sí un legado indispensable para la transición democrática del país. Dos meses y medio antes de su deceso, el ingeniero concedió su última entrevista pública en el podcast Entre Amigos, conducido por el exjefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, donde abordó los claroscuros de su trayectoria y su visión del futuro.
La histórica conversación fue grabada el pasado 10 de agosto en la casa donde Cárdenas residió entre 1955 y 1963. Durante la charla, al ser cuestionado de forma directa sobre cuál sería su papel en la vida pública nacional para los próximos años, el tres veces candidato presidencial delineó su retiro con lucidez: "Pues ver cómo viene el país y opinar cuando crea yo que debo hacerlo", respondió con tranquilidad, para luego sentenciar con una leve sonrisa: "Y si no, mejor, calladito".
La verdad histórica detrás del fraude de 1988
Uno de los momentos más reveladores del testimonio en video fue su reconstrucción de las elecciones del 6 de julio de 1988. Cárdenas desmintió el mito técnico de "la caída del sistema" y aclaró que la interrupción del conteo de votos fue una maniobra operada desde la Comisión Federal Electoral. Según su relato, cuando un representante partidista objetó cifras irregulares en Tula, Hidalgo, el entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, consultó al presidente y ordenó suspender la transmisión de datos, una acción que el ingeniero definió estrictamente como una decisión política: "Primero de callarse y luego de caerse".
Esa misma noche, ante la incertidumbre del cómputo electoral, Cárdenas formó un frente opositor inédito junto a figuras como Manuel Clouthier y Rosario Ibarra de Piedra. Juntos acudieron a las instalaciones de Gobernación para presentar una protesta formal. Al ser cuestionado sobre por qué no llamó a una movilización nacional para defender el voto en las calles, el político confesó que en ese instante no tenían la información suficiente sobre la magnitud del fraude: "Sabíamos que había habido muchas irregularidades, pero no teníamos los datos todavía", admitió.
Crítica al sistema político actual y el recuerdo familiar
Respecto al futuro político de México de cara a los comicios de 2027 y 2030 frente a la actual alianza oficialista, Cárdenas se alejó del análisis de coaliciones para lanzar una fuerte crítica estructural. El líder histórico de la izquierda señaló que a los partidos y actores políticos les faltan propuestas concretas ("los cómos"), advirtiendo que los planes de gobierno no pueden limitarse a ser "una carta a los Reyes Magos". Como testamento político, instó a los jóvenes a buscar afinidades y organizarse para impulsar los cambios que el país demanda.
En el ámbito más íntimo de la entrevista, recordó a su padre, el general Lázaro Cárdenas del Río, como un hombre profundamente cariñoso y cercano, destacando que jamás le impuso una carrera militar y le permitió tomar sus propias decisiones. El ingeniero, quien confesó que hasta sus últimos días mantuvo intacto el hábito de la lectura y el gusto por la natación, cerró así su último capítulo público. Tras su deceso, sus restos fueron trasladados al Panteón Francés de San Joaquín, donde ahora descansa junto a su esposa Celeste Batel.