El consumo de alimentos procesados y botanas saladas en el mercado mexicano es objeto de constante revisión por parte de las autoridades regulatorias del país. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realiza estudios de calidad periódicos con la finalidad de verificar que los productos exhibidos en los puntos de venta cumplan con las especificaciones de etiquetado y salud.
Lista negra de las botanas en México: estas marcas de papitas son dañinas a la salud y Profeco prohíbe que las compres
La Procuraduría Federal del Consumidor identificó diversos productos de consumo masivo que incumplen con las normas sanitarias debido a sus elevados niveles de componentes nocivos.
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En su más reciente análisis de laboratorio, el organismo detectó que varias marcas de frituras comerciales contienen ingredientes que exceden los límites recomendados por las organizaciones internacionales de salud.
La presencia de estos elementos representa un factor de riesgo para el desarrollo de padecimientos crónicos en la población mexicana.
Profeco: las 10 peores papitas del mercado
A la hora del antojo, es muy fácil acabarse una bolsa de papitas, pero la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) puso bajo la lupa a las marcas de botanas más populares en México y detectó cuáles son las diez que contienen una cantidad alarmante de sodio por empaque.
La lista negra quedó de la siguiente manera:
- Takis Originales: 2,542 mg de sodio por porción
- Runners: 2,164 mg de sodio por porción
- Cheetos Torciditos: 1,600 mg de sodio por porción
- Totis Donitas: 1,479 mg de sodio por porción
- Qué Totis: 1,418 mg de sodio por porción
- Quesabritas: 1,289 mg de sodio por porción
- Fritos: 1,250 mg de sodio por porción
- Susalia Horneadas: 1,062 mg de sodio por porción
- Doritos Nachos: 1,004 mg de sodio por porción
- Churrumais: 979 mg de sodio por porción
Para darnos una idea, los empaques de estas marcas contienen tanto sodio que bastaría con comerse una sola bolsa para alcanzar, o de plano rebasar, el límite de consumo diario que recomiendan los especialistas en salud.
El peligro se duplica si en una misma jornada se nos ocurre abrir otra bolsa de botana, o si las acompañamos con un refresco, un jugo o cualquier otro producto ultraprocesado. Las dependencias de salud hacen hincapié en que el sodio no es igual a la sal de mesa que usamos en la cocina. Si bien van de la mano, el sodio por sí solo es mucho más agresivo con el corazón, los riñones y los huesos, sobre todo en la población joven o en personas que tienen parientes con presión alta.
Profeco: riesgos del consumo excesivo de botanas
De acuerdo con los estándares de salud a nivel mundial, para mantener el cuerpo funcionando al cien, lo ideal es no pasar de los 5 gramos de sal al día, lo que se traduce en unos 2,000 miligramos de sodio.
Este tope existe precisamente para evitar que la gente desarrolle problemas del corazón u otras complicaciones crónicas provocadas por los excesos en la comida.
El verdadero problema con las botanas comerciales es que las bolsas suelen ser grandes y es fácil perder la cuenta; esto provoca que una persona termine consumiendo el doble o el triple de la cantidad de sodio recomendada para todo su día en cuestión de minutos.
Médicos y expertos señalan que comer este tipo de productos de forma muy seguida está directamente ligado al aumento de casos de obesidad, hipertensión y trastornos metabólicos, afectando tanto a los adultos como a los niños.
Al final del día, el análisis de las autoridades revela que, aunque los empaques tengan los sellos negros de advertencia y existan mil campañas informativas, el consumo de frituras no baja en México. Su precio accesible, lo fácil que es conseguirlas en la tiendita de la esquina y ese sabor intenso tan característico hacen que sigan siendo el invitado infaltable en las casas, las escuelas y los lugares de trabajo.
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