La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se encuentra en una fase de análisis estratégico que podría redefinir la seguridad nacional en los próximos años. Con el objetivo de modernizar a la Fuerza Aérea Mexicana y garantizar un blindaje sin precedentes en el territorio, las autoridades militares evalúan diversas alternativas para renovar su flota de combate y reemplazar a los veteranos aviones Northrop F-5E/F Tiger II, los cuales han surcado los cielos del país desde 1982.
México prevé una decena de aviones de caza nuevos para transformar al cielo del país en el más seguro de América Latina
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) analiza opciones para renovar su histórica flota de combate. Con miras a 2028, el proyecto busca incorporar tecnología de punta para blindar el espacio aéreo nacional.
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México reforzará su defensa aérea.
El ambicioso proyecto tiene como horizonte el año 2028 y contempla la posible incorporación de 12 nuevos aviones de caza. Esta adquisición busca no solo actualizar el inventario militar, sino robustecer de manera definitiva las capacidades de vigilancia, intercepción y defensa del espacio aéreo mexicano.
El ocaso de los F-5 y la urgencia de modernización
La principal motivación detrás de esta potencial compra es la obsolescencia natural del equipo actual. Tras más de cuatro décadas de servicio continuo en misiones de vigilancia, entrenamiento y defensa, los F-5 Tiger II han llegado al límite de su vida útil.
El desgaste por el paso del tiempo, las marcadas limitaciones tecnológicas frente a los estándares modernos y la creciente dificultad para encontrar refacciones en el mercado internacional han mermado severamente la capacidad operativa de la Fuerza Aérea. De hecho, de la decena de aeronaves F-5 adquiridas originalmente por México, hoy en día solamente tres se mantienen en activo.
Ante este escenario y en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y una alta demanda de equipamiento militar (acelerada por conflictos como la guerra en Europa del Este), la Sedena busca incorporar plataformas de nueva generación que ofrezcan sistemas avanzados en tres áreas críticas:
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Radares de alta precisión.
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Inteligencia táctica.
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Capacidad de combate y respuesta rápida.
Las opciones en el radar de la Sedena
Aunque hasta el momento no existe una decisión oficial, ni se ha formalizado ninguna compra o propuesta gubernamental, en el sector de la defensa ya resuenan nombres de aeronaves de clase mundial que están siendo evaluadas por sus capacidades de entrenamiento avanzado y vigilancia.
De acuerdo con diversas fuentes del ámbito militar, los modelos que figuran como posibles candidatos para aterrizar en México son:
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Saab Gripen E/F (Suecia): Este modelo ha captado especial atención luego de presentaciones realizadas por la empresa fabricante ante representantes mexicanos, aunque Saab aclaró que aún no hay una oferta oficial sobre la mesa.
Lockheed Martin F-16 (Estados Unidos).
KAI FA-50 (Corea del Sur).
Leonardo M-346 (Italia).
El desafío presupuestal: más allá del costo por avión
Dar este salto tecnológico representará un reto financiero mayúsculo para el Estado mexicano. Si bien no se ha emitido un presupuesto oficial para la operación, estimaciones del sector indican que, en el caso del modelo sueco Gripen E/F, cada unidad podría superar los USD 100 millones.
Sin embargo, en el ámbito de la aviación militar, el costo de las aeronaves es solo la punta del iceberg. Para que esta flota opere al máximo de su capacidad, la inversión total requerirá contemplar múltiples gastos adicionales y estructurales:
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Entrenamiento especializado para pilotos.
Adquisición de simuladores de vuelo.
Pólizas de mantenimiento y refacciones a largo plazo.
Desarrollo de infraestructura especializada en las bases aéreas.
Compra de armamento compatible.
Logística operativa integral.
Cualquier avance en este rubro dependerá de un estricto proceso administrativo y, sobre todo, de la obtención de las autorizaciones presupuestales correspondientes. De concretarse, México daría un paso histórico para consolidarse como un referente de seguridad y soberanía aeroespacial en América Latina.
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- Claudia Sheinbaum



