En un acto de cooperación bilateral en materia de seguridad y defensa, el Pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad el ingreso de 139 miembros del Ejército de Estados Unidos a territorio nacional. Esta decisión legislativa responde a una solicitud formal enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, marcando un paso importante en las relaciones estratégicas entre las fuerzas armadas de ambos países norteamericanos.
Durante la sesión ordinaria, la Cámara alta avaló el dictamen con 75 votos a favor en el tablero abierto, contando con el respaldo absoluto de todos los grupos parlamentarios. Los legisladores mexicanos autorizaron que el contingente extranjero ingrese al país con el objetivo específico de participar en un evento de adiestramiento militar conjunto altamente especializado, el cual buscará fortalecer las capacidades operativas de las corporaciones castrenses.
Detalles del despliegue: armamento y la icónica 101 División Aerotransportada
Los registros del dictamen legislativo detallan que los militares estadounidenses que arribarán a México forman parte de la 101 División Aerotransportada del Ejército de los Estados Unidos. El permiso concedido por el Senado mexicano contempla expresamente que este grupo ingrese a territorio nacional portando su armamento oficial, realizando el traslado a bordo de una aeronave perteneciente a la Fuerza Aérea estadounidense.
La logística operativa aprobada indica que el aterrizaje internacional se llevará a cabo directamente en la Quinta Zona Aérea Militar, ubicada dentro de las vastas instalaciones del Centro Nacional de Adiestramiento Santa Gertrudis, en el estado de Chihuahua.
Será en este importante complejo militar mexicano donde se desarrollarán las prácticas y ejercicios estratégicos. Las actividades se llevarán a cabo desde el 20 hasta el 30 de septiembre de 2026, fecha en la que los 139 elementos castrenses extranjeros deberán abandonar el país para dar por concluida la misión diplomática y militar.