29 de octubre 2024 - 19:47

Una empresa investigó a un empleado que faltó al trabajo por reportarse enfermo y lo encontraron en un gimnasio

Este insólito hecho abrió debate sobre el ausentismo laboral y los límites empresariales.

Una empresa investigó a un empleado que faltó al trabajo por reportarse enfermo y lo encontraron en un gimnasio.

Una empresa investigó a un empleado que faltó al trabajo por reportarse enfermo y lo encontraron en un gimnasio.

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En España, un trabajador se encontraba sin asistir a su empleo porque se había reportado enfermo, tenía dolor de tobillo y pie por una cirugía que se había realizado anteriormente. Durante el período de rehabilitación, la empresa catalana decidió contratar un investigador privado para saber cuáles eran las actividades de su empleado, allí se conoció que el empleado se encontraba realizando ejercicios con máquinas de peso.

Bajo esta situación, la empresa decidió enviar al empleado una carta de despido “por motivos disciplinarios por transgresión de la buena fe constitutiva de incumplimiento contractual grave y culpable”.

Este accionar legal despertó una gran cantidad de opiniones tanto a favor como en contra. Mientras tanto la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), apunta contra la ausencia por enfermedades en los puestos de trabajo, generando un costo económico dentro de cada organización arriba de los 7 mil millones de euros.

La historia del empleado que fue despedido por entrenar en un gimnasio

Una empresa catalana decidió contratar a un investigador privado para conocer la rutina de uno de sus empleados que se encontraba reportado enfermo por una cirugía que se había realizado tiempo atrás.

Dicho investigador informó a la compañía que “el actor se hallaba en el gimnasio realizando ejercicios físicos consistentes en levantar peso (en concreto un peso añadido a la barra de 40 kg) con una barra mientras permanecía tumbado en un banco, con las rodillas levantadas por encima del cuerpo formando un ángulo agudo, efectuando diversas repeticiones”.

Esto generó que dicha empresa le envíe a su empleado, una carta de despido “por motivos disciplinarios por transgresión de la buena fe constitutiva de incumplimiento contractual grave y culpable”.

El empleado no se quedó de brazos cruzados y decidió llevar su despido a la justicia argumentando que los ejercicios formaban parte de su rutina de rehabilitación y que la presencia de un detective privado anulaba su “derecho a la privacidad”.

Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña decidió que en base al informe del investigador y los resultados médicos, el empleado se encontraba realizando ejercicios de intensidad que podrían comprometer su salud.

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