En el vasto universo de las plantas medicinales, pocas gozan de la fama y el respaldo popular que tiene la manzanilla. Desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad, esta flor ha sido un remedio confiable en los hogares mexicanos, no solo por su sabor suave y reconfortante, sino por los múltiples beneficios que aporta a la salud.
Cuáles son las propiedades curativas de la manzanilla
Se trata de una de las plantas medicinales más utilizadas en México, pero pocos saben cuáles son todos los beneficios que otorgan a la salud.
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La manzanilla, una gran aliada para la salud.
La manzanilla, conocida científicamente como Matricaria chamomilla, contiene compuestos activos como flavonoides, aceites esenciales y antioxidantes, que le otorgan propiedades antiinflamatorias, digestivas y sedantes. Por ello, es común que se utilice para aliviar malestares estomacales, reducir la inflamación y favorecer el descanso nocturno.
Uno de los usos más frecuentes es para tratar problemas digestivos: desde cólicos y gastritis, hasta náuseas leves e indigestión. Una taza de infusión de manzanilla después de las comidas puede ayudar a relajar los músculos del aparato digestivo, facilitando la digestión y reduciendo la sensación de pesadez.
Además, la manzanilla también ha demostrado tener efectos calmantes sobre el sistema nervioso. Es por eso que muchas personas la consumen antes de dormir para conciliar el sueño o durante momentos de estrés para calmar la ansiedad de forma natural, sin recurrir a fármacos.
En uso tópico, la manzanilla también es aliada de la piel. Aplicada en compresas o en forma de ungüento, puede ayudar a aliviar irritaciones, picaduras de insectos o inflamaciones leves. Incluso se usa en baños oculares caseros para tratar ojos irritados por alergias o fatiga visual.
Cómo utilizar la manzanilla
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Infusión para beber:
Coloca una cucharada de flores secas de manzanilla en una taza de agua hirviendo. Deja reposar 5-10 minutos, cuela y bebe. Ideal para problemas digestivos, insomnio o ansiedad.
Baños relajantes:
Agrega un litro de infusión de manzanilla a la tina con agua tibia. Ayuda a relajar el cuerpo y calmar la piel irritada.
Compresas oculares:
Empapa algodón o una gasa en infusión fría de manzanilla y colócala sobre los párpados cerrados. Alivia ojos irritados o cansados.
Tónico para la piel:
Usa la infusión fría como tónico facial natural para pieles sensibles o con acné leve.
Enjuague capilar:
Después del shampoo, aplica infusión tibia en el cabello. Ayuda a dar brillo y aclarar ligeramente tonos rubios.
Inhalaciones con vapor:
Hierve manzanilla y respira el vapor cubriéndote con una toalla. Útil para descongestionar vías respiratorias.
Hielo calmante:
Congela la infusión en cubos de hielo y aplícalos en el rostro o zonas inflamadas para un efecto antiinflamatorio.



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