El estado de Nayarit cuenta con una amplia variedad de destinos turísticos que van desde las playas más concurridas de la Riviera Nayarita hasta pequeñas localidades que conservan su dinámica local. Estos últimos sitios han comenzado a ganar relevancia entre los viajeros que buscan experiencias distintas.
Existe un punto específico en la geografía de esta entidad que destaca por mantener una atmósfera tranquila, alejada de las grandes aglomeraciones hoteleras y del turismo de masas que suele caracterizar a la región durante los periodos vacacionales.
A continuación, conoceremos más sobre Jala, Nayarit, un rincón que está transformando la manera de hacer turismo en el occidente de la República.
Qué hacer en Jala, Nayarit
Jala, Nayarit: el Pueblo Mágico con volcanes, viñedos y los elotes más grandes del mundo
Ubicado en la región sur del estado y custodiado por el imponente Volcán Ceboruco, Jala nació en el siglo XVI y obtuvo la categoría de Pueblo Mágico en el año 2012. El encanto de este sitio radica en sus vialidades empedradas, sus fachadas coloniales edificadas con cantera rosa y una atmósfera mística muy particular, pues localmente se le conoce como una "tierra de brujos", lo que le da un toque único en comparación con otros destinos nacionales.
Sin embargo, el verdadero secreto de Jala está en la riqueza de su tierra. Las cenizas volcánicas que el Ceboruco ha esparcido a lo largo de las eras dotaron al suelo de nutrientes excepcionales para el campo. Gracias a esto, la localidad es famosa por sus elotes gigantes, cuyas mazorcas llegan a medir hasta 60 centímetros de largo y son las estrellas indiscutibles de una gran celebración que se organiza cada año en agosto.
Los imperdibles de este Pueblo Mágico
- Volcán Ceboruco: Con una altitud de 2,280 metros y registrando su última actividad volcánica importante en el siglo XIX, este coloso es el principal referente geográfico de la zona. En sus laderas se pueden realizar caminatas entre fumarolas todavía activas, paisajes cubiertos de lava negra ya sólida y miradores con postales increíbles. Es una opción perfecta y de fácil acceso para quienes disfrutan del turismo de aventura.
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Cascada El Salto de Jomulco: Situada a escasos 20 minutos de la cabecera municipal, para llegar a esta caída de agua se debe recorrer un sendero rodeado de densa vegetación durante media hora. El trayecto vale totalmente la pena, ya que al final aguarda un paraje natural ideal para relajarse y olvidarse del estrés urbano.
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Riqueza arquitectónica e histórica: La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, una joya de cantera rosa que data de 1582, resguarda en sus instalaciones el Museo de los Milagros y el Museo de Arte Sacro. Por otra parte, para los amantes de la fotografía, el Cerro de la Cruz funciona como el mirador principal y es el punto de inicio idóneo para recorrer el pueblo por las mañanas.
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Feria del Elote: Durante el mes de agosto, Jala se viste de gala al empalmar sus festividades patronales con la tradicional Feria del Elote. En este evento se lleva a cabo el famoso concurso para galardonar al "elote más grande del mundo". Si buscas conocer el lado más alegre, colorido y cultural de este Pueblo Mágico, este es el momento perfecto para planear tu visita.