El estado de Veracruz alberga diversas comunidades en sus zonas altas que destacan por su riqueza cultural y producción agrícola. Entre sus montañas se ubica una pequeña localidad que ha ganado relevancia por sus paisajes y tradiciones locales.
Una localidad en la zona montañosa veracruzana destaca por su entorno natural y la calidad de su producción cafetalera.
El estado de Veracruz alberga diversas comunidades en sus zonas altas que destacan por su riqueza cultural y producción agrícola. Entre sus montañas se ubica una pequeña localidad que ha ganado relevancia por sus paisajes y tradiciones locales.
El clima de la región favorece el cultivo de granos de alta calidad, lo que ha posicionado a la zona dentro del mapa gastronómico y turístico. Los visitantes encuentran en este destino un espacio orientado al ecoturismo y la tranquilidad.
En esta ocasión, conoceremos a continuación más sobre Tlaltetela: ideal para desenchufarse del ajetreo diario y rodearse de verde
Enclavado en la zona de las Altas Montañas en Veracruz existe un poblado tranquilo, ideal para desenchufarse del ajetreo diario y rodearse de verde. Se trata de Tlaltetela, un destino rodeado de caudalosos ríos, barrancas e imponentes fincas cafetaleras donde la aventura se combina con una propuesta culinaria única basada en camarones de agua dulce y acamayas.
A poco más de 60 minutos de Xalapa, este municipio mantiene intacto ese ritmo pausado típico de los pueblos tradicionales. En sus tierras, el grano de café crece protegido por la bruma de la sierra, mientras que la cuenca del río La Antigua y del río de los Pescados provee los insumos frescos para preparar la acamaya, el platillo estrella de la región.
Este rincón se ubica en la región montañosa del estado. De raíz náhuatl, su denominación se interpreta habitualmente como “sitio sobre las rocas”, haciendo clara alusión a la geografía abrupta y rocosa que lo caracteriza.
Llegar a la cabecera desde Xalapa implica un trayecto de unos 50 kilómetros por carretera, lo que se traduce en una hora de viaje aproximadamente. Asimismo, goza de una posición estratégica por su cercanía con Coatepec, Huatusco y Jalcomulco, puntos clave para el turismo de aventura y el descenso en ríos.
La geografía de este municipio veracruzano destaca por su elevación. Aunque el relieve varía, la franja donde se asientan los sembradíos de café oscila entre los 1,200 y los 1,450 metros de altitud. Este microclima templado y húmedo, sumado a la riqueza del suelo montañoso, brinda las condiciones idóneas para cosechar granos de alta calidad.
El cultivo del café no es solo un motor económico local, sino una costumbre arraigada en el día a día de su gente. Al recorrer sus senderos es habitual observar las matas creciendo bajo la sombra de la vegetación nativa, con el murmullo del agua de fondo y el trabajo artesanal de las familias productoras.
En las fincas locales se producen variedades como garnica, typica, caturra, bourbon y pacamara. Los procesos de beneficio van desde los tradicionales lavados hasta los métodos honey, promoviendo además prácticas agrícolas sustentables con menor uso de agroquímicos.
Destaca entre sus parcelas la Finca La Esperanza, situada a unos 1,250 metros de altura. Su producción ha sido galardonada en certámenes del sector, alcanzando 86 puntos en la escala de la Specialty Coffee Association, distinción que avala su nivel como café de especialidad.