Los Pueblos Mágicos son localidades muy atractivas para quienes quieren pasar un fin de semana a pura relajación, combinado de interesantes atractivos culturales para poder recorrer en familia o con amigos.
Un destino con muchos atractivos e ideal para todos aquellos amantes del café mexicano.
Córdoba, el pueblo cafetero de Veracruz.
Los Pueblos Mágicos son localidades muy atractivas para quienes quieren pasar un fin de semana a pura relajación, combinado de interesantes atractivos culturales para poder recorrer en familia o con amigos.
Son muchos los que deciden asistir a uno de ellos para hacer una escapada de su hogar y salir de la clásica rutina que día a día se vuelve más cansadora con el correr del tiempo.
En esta ocasión, conoceremos a un pueblo del estado de Veracruz que tiene como característica principal su café: bienvenidos a Córdoba.
Este Pueblo Mágico es uno de los tesoros mejor guardados del país, lleno de tradición, riqueza cultural y rodeado de una impresionante naturaleza. Reconocido como el lugar donde se introdujo el café en México, se encuentra enclavado en las montañas de la sierra veracruzana, y conquista a sus visitantes con su entorno, sus fragancias y la calidez de su gente.
Una de las paradas imperdibles es la Finca San Felipe, donde es posible recorrer los viveros, los cafetales y las instalaciones en las que se transforma el fruto en café listo para beber. Aquí se puede aprender todo sobre el proceso, desde el cultivo hasta la producción final. También se imparten clases de catación para conocer y distinguir los distintos métodos y perfiles de sabor que se elaboran en el lugar.
La cosecha se lleva a cabo entre noviembre y enero, mientras que el procesamiento se extiende de noviembre a marzo.
Otra opción para conocer a fondo el mundo del café es Kitos Café, finca que ha sido galardonada con el premio Taza de Excelencia. Además de ofrecer recorridos y talleres de cata, este proyecto trabaja en colaboración con la comunidad y con organizaciones civiles para posicionar el café de Córdoba en el extranjero.
Para los entusiastas del café, el Museo del Café representa una visita obligada. El recinto ofrece una mirada integral al proceso de cultivo y transformación del café, con la oportunidad de degustar una taza recién preparada. Según quienes lo han visitado, se trata de una experiencia tanto educativa como placentera.
Dejá tu comentario