24 de septiembre 2026 - 17:00

El pueblo mágico rodeado de desierto y paisajes únicos, ideal para una escapada en Durango

Una localidad duranguense ofrece a los viajeros una alternativa turística definida por su entorno árido y su arquitectura histórica.

Mapimí: Un viaje al corazón de la historia y la naturaleza del primer Pueblo mágico de Durango.

Mapimí: Un viaje al corazón de la historia y la naturaleza del primer Pueblo mágico de Durango.

El estado de Durango alberga destinos turísticos reconocidos por su valor cultural y su entorno natural. Entre sus localidades protegidas por el programa de Pueblos Mágicos, existe una opción que destaca por sus escenarios desérticos.

La zona ofrece a los turistas la posibilidad de recorrer sitios de interés histórico, realizar actividades al aire libre y observar la fauna y flora adaptadas a las condiciones del terreno semiárido.

Para los interesados en el turismo regional, este punto representa una alternativa accesible que reúne historia, gastronomía local y paisajes característicos del norte de México.

Qué hacer en Mapimí, Durango

Reconocido como uno de los Pueblos Mágicos de Durango, Mapimí cautiva por su pasado minero, sus estampas áridas y por resguardar algunas de las áreas naturales más fascinantes de la franja norte del país. Representa una alternativa perfecta para quienes desean un viaje distinto, apartado de los destinos turísticos más abarrotados.

Entre sus puntos más emblemáticos sobresale el Puente de Ojuela, una impresionante pasarela suspendida que da acceso a la antigua mina del mismo nombre y regala vistas panorámicas del entorno desértico. En este espacio, los visitantes pueden adentrarse en los viejos yacimientos y conocer de cerca la relevancia que tuvo la extracción de minerales en la zona.

De igual forma, el centro histórico de la localidad alberga edificaciones coloniales, plazas y parroquias que testimonian la época de esplendor minero de la entidad. Recorrer sus andadores permite apreciar recintos culturales, monumentos y museos locales que reconstruyen el pasado del municipio.

En las cercanías se localiza la Reserva de la Biosfera Mapimí, una zona protegida idónea para descubrir la flora y fauna que han logrado adaptarse a un ecosistema semiárido de clima extremo. Es un rincón muy buscado por los amantes del turismo de naturaleza y los aficionados a la fotografía de paisajes.

Asimismo, dentro del marco del Bolsón de Mapimí, gran parte de los viajeros aprovechan para adentrarse en la icónica Zona del Silencio. Aunque esta región suele asociarse con múltiples mitos y relatos urbanos, destaca principalmente por su singular biodiversidad y por atraer el interés de científicos y exploradores apasionados por la geografía del desierto.

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