La temporada navideña es un momento propicio para buscar destinos cercanos a la Ciudad de México (CDMX) que ofrezcan un ambiente distinto para disfrutar de las celebraciones de fin de año.
Para aprovechar la temporada decembrina, existen dos localidades cercanas a la capital que poseen el distintivo de Pueblo Mágico y que ofrecen un entorno pintoresco y festivo para pasar la Navidad.
El pueblo mágico que queda a 2 horas de CDMX y tiene la laguna más cristalina de todo México
La temporada navideña es un momento propicio para buscar destinos cercanos a la Ciudad de México (CDMX) que ofrezcan un ambiente distinto para disfrutar de las celebraciones de fin de año.
Entre las opciones predilectas para una escapada corta se encuentran los denominados "Pueblos Mágicos", localidades reconocidas por el Gobierno Federal debido a su riqueza cultural, histórica y sus singulares tradiciones.
Estos lugares cercanos a la capital representan una alternativa ideal para quienes desean experimentar la calidez y el folclore de una Navidad más tradicional, alejados del ritmo acelerado de la metrópoli.
A poco más de dos horas de distancia de la Ciudad de México, este destino cautiva por su ambiente de neblina, su sidra artesanal, el pan de queso y su exquisito café. Zacatlán es un gran productor de manzana, fruto que aprovechan de manera excepcional para elaborar una sidra artesanal que, aunque disponible todo el año, es ideal para disfrutar durante las cenas navideñas.
El pueblo también presume de cafeterías icónicas como Dos Aromas, donde se sirve café de especialidad, caracterizado por su intensidad y sabor. En cuanto a repostería, elaboran un delicioso pan de queso ranchero en diversas formas (como burras, picadas, morelianas, gusanos y almohadas), el cual a veces es espolvoreado con azúcar rosa.
En la temporada invernal, Zacatlán se cubre de una densa neblina que realza su entorno natural, compuesto por cascadas, bosques, huertos manzaneros, una plaza central, museo, una parroquia, un mirador y grutas, entre otros atractivos. Este rincón mágico es el lugar perfecto para disfrutar de la sidra, la niebla, el café y el pan recién horneado.
Chignahuapan es otra joya poblana ubicada a un par de horas de la capital del país, famosa por su producción de esferas navideñas artesanales y su característico ambiente invernal.
Este pueblo se especializa en la fabricación manual de esferas de todos los tamaños, incluyendo miniaturas, que se ofrecen a precios muy accesibles (desde $15 pesos). Los visitantes tienen la oportunidad de conocer los talleres y observar de cerca el proceso de soplado de vidrio, una experiencia singular.
Durante el invierno, sus calles se engalanan con luces y el clima frío invita a probar su rico pan de higo dulce y de gran tamaño, o a visitar sus acogedoras cafeterías. Para mitigar las bajas temperaturas, es posible relajarse en sus aguas termales calentitas. Sus atractivos naturales e históricos incluyen una cascada, ríos, una laguna, la plaza principal y murales, ofreciendo incluso opciones para actividades extremas.
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