13 de julio 2026 - 12:45

Las 5 cosas que seguro no sabías sobre Frida Kahlo: su cambio de nombre, la doble boda, su falso nacimiento y los monos de mascota

A 72 años de la muerte de la legendaria pintora mexicana, desentrañamos los detalles más sorprendentes de su biografía. Desde su verdadera fecha de nacimiento hasta las exóticas mascotas que la acompañaron en la Casa Azul.

Frida Kahlo, artista mexicana.

Frida Kahlo, artista mexicana.

Hace exactamente 72 años, México y el mundo despidieron a una de las artistas más transgresoras, honestas y fascinantes de la historia moderna: la inigualable Frida Khalo. Su obra, brutalmente personal, no solo retrató su rostro y su dolor físico tras un fatídico accidente, sino también el profundo arraigo a nuestras raíces culturales. "Pinto mi propia realidad", solía decir la sacerdotisa rebelde del arte mexicano.

Hoy, la figura de Frida Kahlo es un ícono feminista y un referente del arte mundial. Sin embargo, detrás de la leyenda que se codeó con León Trotski y expuso en Nueva York, existen pasajes de su vida que a menudo pasan desapercibidos. Aquí te presentamos cinco datos sorprendentes sobre su historia.

1. El mito de su nacimiento: la "hija" de la Revolución

Aunque la icónica placa de la Casa Azul en Coyoacán y la propia Frida afirmaban que había llegado al mundo el 7 de julio de 1910, la realidad es diferente. Según su acta de nacimiento oficial, la artista nació el 6 de julio de 1907.

¿Por qué alterar la fecha? De acuerdo con historiadores del arte, Frida tenía la profunda convicción de presentarse al mundo como una hija de la Revolución Mexicana (estallada en 1910). Quitarse tres años no era un simple acto de vanidad, sino una declaración política: quería que su vida estuviera ligada de origen al nacimiento del México moderno.

2. De "Frieda" a Frida: un cambio de nombre por convicción política

Su nombre de pila era Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón. Su padre, Guillermo (nacido Wilhelm) Kahlo, era un fotógrafo alemán que nunca perdió su marcado acento extranjero. Por ello, hasta finales de la década de 1930, la artista escribía su nombre a la usanza germana: Frieda, derivado de la palabra Frieden (paz en alemán).

Sin embargo, con el violento ascenso del nazismo en Alemania, la pintora decidió eliminar la letra "e" de su nombre en una clara muestra de rechazo hacia las atrocidades del régimen de Adolf Hitler, adoptando definitivamente la firma de "Frida".

3. El elefante y la paloma: su doble boda con Diego Rivera

La relación entre Frida Kahlo y el monumental muralista Diego Rivera fue tan apasionada como tormentosa. Se casaron por primera vez en 1929; él tenía 41 años y ella apenas 20. La madre de Frida, escandalizada por la diferencia física y de edad, bautizó la unión como "el matrimonio entre un elefante y una paloma".

Tras infidelidades mutuas (incluyendo relaciones de Frida con mujeres y el amorío de Diego con la hermana de la artista), la pareja se divorció a finales de 1939. Pero no pudieron estar separados mucho tiempo. Tras una crisis de salud de Frida y un reencuentro en San Francisco, California, se casaron por segunda vez en diciembre de 1940, exactamente un año después de su separación. Eso sí, el nuevo contrato nupcial tuvo reglas impuestas por ella: dividirían los gastos del hogar a la mitad y no tendrían relaciones sexuales.

4. Una Casa Azul llena de mascotas inusuales

Frida Kahlo no pudo tener hijos debido a las graves secuelas que el accidente de tránsito dejó en su cuerpo. Quizás por ello, volcó gran parte de su instinto afectivo en una colección de animales exóticos que deambulaban libremente por su hogar en Coyoacán y que inmortalizó en decenas de autorretratos.

Entre sus singulares compañeros de vida se encontraban:

  • Fulang-Chang y Caimito de Guayabal: sus famosos y traviesos monos araña.

  • Granizo: un tierno cervatillo (que inspiró su desgarradora obra "El venado herido").

  • Bonito: un loro parlanchín.

  • Gertrudis Caca Blanca: un águila majestuosa.

  • Xólotl: su leal perro xoloitzcuintle, una raza endémica y sin pelo.

5. El origen de su look: no siempre vistió de tehuana

Hoy en día es imposible imaginar a Frida sin sus coloridos vestidos de tehuana, sus pesados collares y sus flores en la cabeza. Sin embargo, la adopción de este estilo fue una creación de su propia identidad y no su forma de vestir original.

Durante su juventud, en los años 20, Frida llegó a vestir como una auténtica flapper (con vestidos cortos y faja al estilo europeo) e incluso existen fotografías familiares donde luce impecables trajes sastre de varón. Fue después de la Revolución, y en gran medida por la influencia nacionalista de Diego Rivera, que adoptó el traje tradicional de Oaxaca como un símbolo de resistencia cultural e identidad mexicana, convirtiéndolo en su armadura personal ante el mundo.

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