Coatepec, Veracruz, es uno de los destinos de México más ligados a la producción de café. Este pueblo mágico, ubicado a unos 1,200 metros sobre el nivel del mar, ideal para el turismo, combina fincas centenarias, bosques de niebla, cascadas y una tradición cafetalera que comenzó en 1808 con la llegada del cafeto arábigo desde Cuba.
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La particularidad de este lugar está en las condiciones en las que se cultiva el grano. El café de Coatepec crece en suelos volcánicos, a gran altura y bajo la humedad constante del bosque de niebla, un ecosistema que ocupa apenas una pequeña parte del territorio mexicano.
Para los viajeros que buscan conocer el origen de esta bebida, la Ruta del Café permite recorrer plantaciones y fincas, conocer las distintas etapas de producción y participar de degustaciones. Además, el destino ofrece atractivos naturales como las cascadas Bola de Oro y La Granada, junto con un centro histórico que conserva cientos de inmuebles de valor patrimonial.
Para fanáticos del café: por qué es tan rico el café de Coatepec
La historia cafetalera de Coatepec se remonta a 1808, cuando una semilla de cafeto arábigo fue plantada en la Hacienda de Zimpizahua. Desde entonces, la producción se convirtió en una de las principales actividades económicas y culturales de la región, que actualmente cuenta con alrededor de 7 mil hectáreas destinadas al cultivo.
El secreto detrás del grano está relacionado con su ubicación. El café de altura se cultiva por encima de los 900 metros sobre el nivel del mar y, en Coatepec, encuentra un terreno volcánico acompañado por temperaturas templadas y una humedad elevada durante buena parte del año. Estas características favorecen el desarrollo de aromas y una acidez característica del café producido en la zona.
La dimensión de la actividad también explica la importancia del producto para el municipio. De acuerdo con los datos citados por Infobae a partir del SIAP, Coatepec registra más de 16 mil productores y unas 12 mil toneladas de café cereza, equivalentes al 5.4% de la producción cafetalera de Veracruz.
Una de las mejores maneras de conocer esta tradición es recorrer la Ruta del Café. Las visitas permiten caminar entre los cafetos, conocer el beneficio húmedo y seco, observar las distintas etapas de transformación del grano y terminar con una degustación de diferentes preparaciones.
En el centro de la localidad también se encuentra el Museo del Café, donde se explica el recorrido del producto desde el semillero hasta la taza. La experiencia incluye información sobre el cultivo, el procesamiento y el tueste, además de degustaciones acompañadas por guías especializados.
El café bajo la niebla, la receta mágica
El paisaje que rodea a Coatepec es parte fundamental de su identidad. El bosque de niebla genera un ambiente de humedad constante, con nubes que pueden tocar el suelo, mientras los cafetales se desarrollan en un ecosistema de montaña que también favorece la conservación de la biodiversidad.
La combinación de niebla, altura, suelo volcánico y clima templado es una de las razones por las que la región se consolidó como una zona cafetalera de referencia. Estudios sobre los sistemas cafetaleros de Coatepec también destacan la importancia ambiental de estos bosques, que contribuyen a la regulación del agua, los suelos y el clima.
Pero el café no es el único atractivo del Pueblo Mágico de Coatepec. Entre sus espacios naturales aparecen las cascadas Bola de Oro y La Granada, mientras que en el vecino municipio de Xico se encuentra la cascada de Texolo, con una caída de 78 metros y rodeada de vegetación.
El centro histórico completa el recorrido con 370 inmuebles catalogados por su valor histórico. Allí se encuentran la Parroquia de San Jerónimo, construida en el siglo XVII, y el Parque Hidalgo, un punto central de la vida del municipio desde finales del siglo XIX.
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