El mercado de la telefonía móvil en México atraviesa por un periodo de ajustes en la preferencia de los usuarios y en la dinámica de contratación de servicios. Las compañías con mayor presencia en el territorio nacional registran fluctuaciones en sus bases de clientes debido a factores regulatorios e iniciativas gubernamentales recientes.
Las políticas implementadas por Claudia Sheinbaum han generado cambios en el comportamiento de los consumidores, quienes evalúan nuevas alternativas de conectividad disponible en el país. Esta situación ha obligado a las empresas privadas a revisar sus estrategias de retención y cobertura para mantener su competitividad.
A continuación, se explican las causas principales que originaron este escenario dentro del sector de las telecomunicaciones en el territorio nacional.
Bajas masivas en AT&T
Durante el segundo trimestre de 2026, AT&T experimentó una severa contracción en su segmento de telefonía prepago. La empresa sumó la baja de 668 mil suscriptores entre los meses de abril y junio, monto que se añade a las 541 mil cancelaciones del trimestre anterior, rebasando así el millón 200 mil líneas perdidas en lo que va del año.
La compañía explicó que este descenso está vinculado con la obligación impuesta por el Gobierno federal para padronizar las líneas, proceso que gestiona la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). A partir de enero de 2026, cualquier chip móvil debe estar enlazado a la identidad de su dueño para operar normalmente, lo cual ha afectado sobre todo al esquema de prepago, caracterizado históricamente por la compra de SIMs sin pedir identificación.
Pese a esta caída en las modalidades de recarga, la firma destacó que el sector de renta fija o pospago mantuvo una tendencia ascendente, amortiguando de forma parcial las afectaciones en el informe global de la marca.
Crecimiento frenado en Telcel
El impacto del padrón obligatorio de telefonía celular también comenzó a reflejarse en los números de Telcel. Al cierre del segundo trimestre de 2026, la operadora contabilizó 68.421 millones de abonados en prepago dentro del territorio nacional, ubicándose levemente por debajo de los 68.424 millones computados en el mismo lapso del año previo.
Aun cuando el decrecimiento resultó significativamente menor al de su competidor directo, la expansión de Telcel en esta modalidad prácticamente se estancó. La causa principal radica en que un porcentaje de consumidores prefirió no asociar su línea a una identificación, tal como lo establece el marco regulatorio actual. Especialistas de la industria señalan que la regulación ha golpeado con mayor fuerza a las empresas que sostienen una base amplia de usuarios en recarga, terreno en el que Telcel continúa encabezando el mercado del país.