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"Mi Sangre" trabajó para agencias de seguridad nacional de EE.UU.

INFILTRÓ BANDAS NARCOS Y TERRORISTAS - Documentos oficiales sostienen que el colombiano, detenido en Argentina y extraditado en 2016, fue agente encubierto de HSI-ICE. Su rol en la DEA.

La historia parece inspirada en una novela de John Le Carré. Pero no es ficción y tuvo como protagonista a un personaje que se hizo célebre en nuestro país por su supuesta condición de "peligroso traficante de drogas". Al momento de su detención en 2012 (viciada de irregularidades), el hombre fuerte de la Seguridad kirchnerista -Sergio Berni- lo calificó como "el narco más importante desde Pablo Escobar Gaviria". El reconocido paramilitar colombiano Henry de Jesús López Londoño, alias "Mi Sangre", fue extraditado cuatro años y medio después a los Estados Unidos, en medio de un cuestionado proceso judicial y un operativo espectacular, que incluyó su traslado de madrugada al aeropuerto de Ezeiza con fuerte custodia para abordar un avión especialmente fletado por el Gobierno norteamericano. Hoy, desde su celda en el Federal Detention Center de Miami y mientras aguarda una resolución de la Justicia norteamericana sobre su causa, López Londoño recibió la confirmación oficial de un secreto que supo guardar bajo siete llaves: "Mi Sangre" trabajó para la Homeland Security International (HSI-ICE), una de las agencias del Departamento de Seguridad Nacional creada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para "velar por el cumplimiento de las leyes de inmigración y aduanas y proteger al país de ataques terroristas", según explica la página web del organismo. Esta agencia concentra su accionar en la investigación de las personas, el dinero y los materiales que prestan apoyo al terrorismo y otras actividades criminales como el contrabando de narcóticos, armas, la trata de seres humanos y otro tipo de delitos financieros, informáticos y de exportación.

Los documentos, hasta ahora secretos, presentados por la defensa del colombiano -integrada en la Argentina por los abogados Daniel Fedel y Gabriela Ricagno y en EE.UU. por Arturo Hernández y María Domínguez Trujillo-, confirman que López Londoño trabajó formalmente para la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) y la DEA en calidad de informante secreto, efectuando misiones de infiltración entre las organizaciones paramilitares para descubrir operaciones de lavado de dinero, tráfico de armas y drogas en Colombia. "Henry entregó información privilegiada sobre las organizaciones, plantas de producción, rutas del narcotráfico y embarques de cocaína, y que la información entregada llevó a por lo menos dos grandes decomisos de drogas por parte de Estados Unidos", sostuvo Fedel en diálogo con Ámbito Financiero. Los dichos quedan validados por varios documentos desclasificados a pedido de la defensa, que fueron presentados ante el tribunal donde debe decidirse el destino del colombiano. Allí consta que los agentes norteamericanos lo llamaban por su nombre codificado: "Assis"; y que, además, infiltró a supuestas células de la red terrorista Al-Qaeda en Venezuela.

En un escrito que lleva la firma del fiscal de Miami Wilfredo Ferrer, se afirma que "el gobierno ha reconocido que el acusado era una fuente confidencial registrada para el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés)" y que colaboró en varias investigaciones. Sin embargo, Ferrer no admite algo que los defensores de "Mi Sangre" dicen tener probado: que su cliente también trabajó para la agencia antinarcóticos norteamericana (DEA). Y para probarlo aportan la transcripción de chats entre López Londoño y un agente especial, donde el colombiano recibe detalles de la tarea encomendada por el organismo y felicitaciones por la labor desempeñada que incluyó informes detallados sobre líderes y jerarquías, rutas, ubicación de laboratorios y actividades para lavar dinero.

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