Lifestyle

"Microdescansos" en el trabajo pueden aumentar la productividad

Estirarse, ir al baño o mirar un video viral puede cortar con la monotonía de la jornada y mejorar el desempeño. Si bien no hay consenso sobre cuánto deben durar estas pausas, lo importante es que sean pequeñas y voluntarias.

Realizar cualquier actividad breve que ayude a romper la monotonía de las tareas físicas o mentales de una jornada laboral puede resultar beneficioso para aumentar la productividad. Se trata de los llamados microdescansos, que pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos y van desde hacer una taza de té hasta estirarse o mirar un video musical.

Aunque las pausas sean pequeñas, pueden tener un impacto desproporcionadamente poderoso. De hecho, estudios demostraron que mejoran la capacidad de los trabajadores para concentrarse, cambian la forma en que ven su labor e incluso ayudan a evitar las lesiones típicas en quienes están sentados todo el día.

No existe un consenso sobre cuánto tiempo debe durar el microdescanso ideal, ni tampoco sobre la frecuencia con la que debería hacerse. Cada trabajador debe encontrar lo que mejor le funciona.

De acuerdo con Sooyeol Kim, un estudiante de doctorado de la Universidad de Illinois y experto en microdescansos, solo hay dos reglas: deben ser breves y voluntarios.

Según repasa la BBC, la técnica fue inventada a fines de los años 80 por investigadores del Instituto Nacional para la Salud y Seguridad Ocupacional en Ohio y la Universidad de Purdue en Indiana con el objetivo de averiguar si las pausas por un periodo de tiempo reducido podrían aumentar la productividad o reducir el estrés. Para tal fin crearon un entorno de oficina artificial en el cual invitaron a 20 participantes a "trabajar" allí durante dos días y se les pedía una tarea "altamente repetitiva". Durante ese break, que por lo general duraba solo 27 segundos, los participantes frenaban su labor pero permanecían en su puesto de trabajo.

Tras monitorear los ritmos cardíacos y la productividad de los "empleados" antes y después de cada pausa, los científicos notaron que los descansos no eran tan beneficiosos como esperaban. Los participantes en realidad se desempeñaron peor en algunas tareas tras su descanso, como evidenció la caída de las pulsaciones de teclas por minuto. Pero una cosa sí destacó: las personas que tomaron microdescansos un poco más largos tendían a tener ritmos cardíacos más bajos, lo que sugería un efecto calmante. Además, el trabajo que dejaron hecho no requirió de tantas correcciones.

Tras muchos años de investigaciones, ahora son múltiples las pruebas que indican que esta técnica puede ser beneficiosa para reducir el estrés, hacer que los trabajadores sigan comprometidos y volver el trabajo más placentero.

La importancia de estirarse

A pesar de la evidencia de que los microdescansos son útiles en múltiples aspectos, la única área en que se aplicó esta técnica es para reducir el riesgo de desarrollar lesiones en las oficinas. Se cree que los breves descansos nos ayudan a eliminar la tensión de ciertas partes del cuerpo, como el cuello, que utilizamos todo el día, pero lo importante es que se hagan con regularidad-

Si se realiza una pausa para reposar el cuerpo, ver videos musicales no funciona, es mejor hacer algo físico como levantarte o cambiar de posición.

Desvincularse del trabajo

Los microdescansos no solo ofrecen importantes beneficios, también dan a los trabajadores la licencia de disfrutar de lo que a priori puede parecer una pérdida de tiempo. Según un estudio, tomarse un descanso para navegar por internet o contemplar el paisaje puede mejorar la productividad y ayudar a los empleados a concentrarse.

Los resultados de estas investigaciones encajan con la idea de que esta técnica permite un proceso conocido como "desapego psicológico", que ocurre cuando se desconecta mentalmente de sus tareas obligatorias y permite que el cerebro se recupere.

Se trata de cambiar activamente el enfoque de los pensamientos, para que la persona no esté enfocada en el trabajo mientras intenta relajarse.

Andrew Bennett, experto en comportamiento social, analizó los microdescansos para su tesis doctoral mientras estaba en la Universidad Virginia Commonwealth. Su principal descubrimiento fue que comprobar cómo un divertido video estimulaba a las personas y centraba su atención.

Los individuos que participaron en el estudio se mostraron menos cansados y registraron menores retrasos en sus tiempos de respuesta durante una prueba cognitiva.

Consejos de expertos para realizar microdescansos

"Una buena manera de obligarte a tomar un descanso es tener una botella de agua de un litro en tu escritorio. Tendrás que ir al baño, lo que es una buena excusa para levantarte, mientras te mantienes hidratado ", sugiere Osman.

La recomendación de Bennett es la de no dejar que los descansos se alarguen demasiado: "¡Un microdescanso no es el momento de ponerse al día con varios episodios de una serie!"

A su vez, se recomienda hacer algunos estiramientos en el escritorio o caminar hacia la ventana para ver qué sucede afuera.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario