Opiniones

Mitigando riesgos a través de la reputación

Cada vez son más los consumidores responsables que dan importancia a la reputación de las marcas, lo que hace que muchas compañías enfoquen su estrategia de marketing y sus acciones para incrementar este valor.

¿De qué hablamos cuando hacemos referencia a la reputación?

Explicada de manera sencilla, la reputación es la opinión o consideración que alguien tiene de algo. Por lo tanto, en la sociedad actual podría considerarse que todo puede tener reputación; desde una persona hasta una empresa, pasando por una ciudad, un restaurant o un producto, por ejemplo.

La reputación negativa de las empresas puede surgir tanto de una decisión corporativa errada como de la sencilla acción de un empleado. Para el primer caso, puede tomarse como ejemplo la situación que atravesó en 2015 una de las más grandes automotrices alemanas, al descubrirse que habían instalado un software para ocultar las verdaderas emisiones de CO2 de algunos modelos de vehículos diesel. Por otro lado, puede mencionarse el caso de un video que se hizo viral, en el que se ve a dos empleados de una cadena de pizzerías en la cocina de un local que se filmaron mientras alteraban la comida. En ambos casos, el impacto a la reputación de estas empresas fue tan grande que les provocó pérdidas millonarias.

Pero existe otro aspecto en el cual la reputación está cobrando cada vez mayor relevancia para las empresas. Es común que cuando una compañía planea asociarse con otra o hacer alguna contratación para un puesto estratégico, solicite una revisión conocida comúnmente como Due Diligence. Tradicionalmente este tipo de trabajo se centra en aspectos formales, como el financiero. Sin embargo, cada vez son más las empresas que quieren conocer también la reputación de futuros socios comerciales y empleados. De hecho, esta información está teniendo, para muchos, el mismo valor que la que compone un clásico Due Diligence.

Es muy probable que, en un futuro no muy lejano, las averiguaciones reputacionales formen parte obligatoria de un Due Diligence. Hasta entonces, las compañías que ponen el foco en estos aspectos además de en los formales cuentan con una ventaja competitiva que les permite mitigar mejor los riesgos de asociarse con una empresa o contratar a una persona que pueda provocar un daño a su imagen.

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