Opiniones

Mitos y verdades de las inversiones en la bolsa

La industria financiera tiene muchos problemas, entre ellos que muchos asesores de inversión no están correctamente capacitados para brindar asesoría de inversión, limitándose a asesorar con el menor esfuerzo posible a un cliente que está arriesgando sus ahorros.

Es por eso que me gustaría resumir los puntos mínimos que un asesor debe tomar en cuenta al momento de recomendar inversiones para que cualquier inversor esté mejor preparado y capacitado para distinguir entre una buena recomendación y una de la que debe cuidarse.

Para ello voy a basarme en un ejemplo y desterraré aquellos mitos existentes que confunden y llevan a los inversores a tomar malas decisiones. Me basaré en las recomendaciones que daría un ejecutivo de banca privada (excepto que la gran mayoría de gente no puede acceder a uno).

¿En qué debería invertir una persona que tiene un monto inicial pequeño/mediano y quiere agregar dinero mensualmente con el objetivo de generar un capital para pagar la universidad de sus hijos en 12 años?

Mito 1: “Es imposible saber en qué invertir en tan largo plazo porque las cosas pueden cambiar”. Al contrario, mientras mayor es el plazo de inversión más predecible es el comportamiento de los activos que uno puede incluir en su portafolio. El corto plazo es el impredecible.

Mito 2: “Si no se sabe en qué invertir, lo mejor es ir a lo seguro. Plazos fijos y otros instrumentos sin volatilidad, incluyendo la compra de dólares nada más”. Falso, sobre todo si el plazo de inversión es largo, ya que a más tiempo que se quiera invertir mayor retorno podemos obtener por activos de mayor riesgo. Un activo sin volatilidad (P.F. o divisa extranjera) sólo nos garantiza perder por inflación y en general sólo se deben usar para capital de corto plazo.

Mito 3: “Las acciones son buena idea, pero hay que saber cuáles son las mejores”, “invertir en criptomonedas”, “invertir en acciones o bonos específicos”. Si esperamos invertir a largo plazo (y no especular en el corto plazo) no tiene sentido “elegir las mejores acciones/bonos/activos”, ya que estadísticamente es casi imposible hacerlo de forma consistente. Lo mejor es armar un portafolio diversificado que contenga activos que todos los sectores de la economía y no intentar predecir cuál va a subir o bajar ya que no hay evidencia empírica o teórica de que sea posible. Debemos armar un portafolio diversificado acorde a nuestro perfil.

Para finalizar, quiero explicar cómo podemos elegir nuestro portafolio adecuado. Debemos definirlo a través de un método muy simple que debería tener en cuenta nuestro deseo de correr riesgo (el nivel de riesgo y retorno que creemos que queremos tomar y que podemos tolerar), nuestra capacidad de correr riesgo (el capital, sino que la inversión suba y baje de valor temporalmente para crecer en el largo plazo, concluimos que el obtener esas ganancias depende de nuestra capacidad de no), y nuestra necesidad de correr riesgo (riesgo que deberíamos correr para lograr nuestros objetivos).

(*) CEO de Quiena Inversiones

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