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Morales: 1er. triunfo Cambiemos

En medio de un lento recuento, y escrutado el 11,26% de las mesas, el mandatario radical -que marchó con formato de coalición ampliada- se imponía por 11 puntos sobre el candidato del Frente Justicialista, Julio Ferreyra. Se abre ahora puja nacional.

El radical Gerardo Morales cosechó ayer su reelección en Jujuy con la reedición de un formato de Cambiemos ampliado a sectores del peronismo, y amasó así el primer triunfo a gobernador para Mauricio Macri en el desdoblado calendario electoral, que apila ya 14 derrotas. Un pergamino que blandirá para blindar la negociación contrarreloj con el PRO para el armado presidencial de cara al 27-O.

En el marco de un muy lento recuento y escrutado el 7,53% de las mesas, el mandatario -bajo el sello de Cambia Jujuy- se imponía por cerca de 11 puntos ante un peronismo fragmentado en varios candidatos. Pese a ese escenario de oferta partida, el segundo puesto quedaba en manos del sorpresivo candidato del Frente Justicialista, Julio Ferreyra, de 75 años, un outsider que marchó en dupla con el kirchnerista Adrián Mendieta y que tuvo el respaldo del PJ jujeño.

Se mantenía así la tendencia de victorias de los oficialismos, pero la de Morales mostraba un margen más acotado que el de otros caciques peronistas que reeligieron este año, alcanzado por la erosión electoral que sufrieron ya otros candidatos auspiciados por el Presidente.

En la otra vereda, Ferreyra desplegaba anoche una buena performance si se tiene en cuenta que el peronismo se presentó partido en varios candidatos, tras el ruidoso derrumbe en los comicios de 2015 con la derrota de Eduardo Fellner que puso fin a la hegemonía del peronismo desde el retorno de la democracia.

En tercer lugar quedaba, lejos, el senador nacional de ADN peronista (pero rebelde ante la conducción oficial), Guillermo Snopek (Frente Juntos por Jujuy), cuñado de Morales y enfrentado tras el casamiento del primero con la hoy primera Dama Tulia Snopek.

Poco antes de las 23, esas dos ofertas de raíz peronista, sumadas, empardaban los sufragios de Morales, lo que habla de lo que perdió el justicialismo al no lograr cerrar una fórmula de unidad.

En 2015 Morales se había impuesto con el 58,31% de los votos, contra el 35,79% de Fellner, mientras que Cambiemos había ganado con comodidad en las parlamentarias de 2017.

Morales repitió fórmula con el actual vicegobernador, Carlos Haquim, de extracción peronista, otrora ligado a Sergio Massa y que hoy sintoniza con Roberto Lavagna.

Tras votar, el gobernador había marcado la cancha, con Macri como destinatario. “Yo soy genéticamente frentista, y desde la Convención de Gualeguachú he planteado que tiene que haber un marco mucho más amplio”, dijo, desde un frente que aglutina a 38 partidos, incluidos la UCR, el PRO, GEN, el partido provincial Líder, y sectores del justicialismo -desencantados con el PJ local-, del socialismo y del massismo.

En esa línea, sentenció -en medio del inminente cierre de la presentación de alianzas del miércoles- que a la coalición “le hace falta más peronismo”, con la mira puesta en Alternativa Federal y en Lavagna, de quien fue su candidato a vice en 2007. Además alentó la potencial postulación de una mujer radical para la vicepresidencia. Un mensaje que dará cara a cara a los caciques de Cambiemos nacional, en las próximas horas, en Buenos Aires. Ayer, en su bunker estuvo la funcionaria Marina Klemensiewcz, en representación del ministro Rogelio Frigerio.

Jujuy representa un exiguo 1,59% del padrón nacional, pero Morales es uno de los integrantes de la Comisión de Acción Política destinada a pilotear las negociaciones con el PRO, de cara a las primarias del 13-A y las generales presidenciales del 27-O.

Ya en 2015 el mandatario había dado muestras de versatilidad, al atar su candidatura -hubo comicios simultáneos- a cuatro boletas presidenciales: las de Macri, Sergio Massa, Adolfo Rodríguez Saá y Margarita Stolbizer.

Con su triunfo de ayer, el oficialismo provincial plebiscitó su administración. Un mandato apoyado -aseguran en filas oficiales- en el retorno de la institucionalidad y el orden en las calles con el fin del “gobierno paralelo” y “marcado por los piquetes” de la hoy detenida dirigente kirchnerista Milagro Sala, y en el cambio en la matriz productiva de la provincia, con epicentro en la energía solar y el litio.

En sintonía con la victoria de Morales, el intendente radical Raúl “Chuli” Jorge lograba su reelección en la capital provincial, y convertía a San Salvador de Jujuy en la primera capital que retiene este año la UCR, tras las caídas en Córdoba capital y Santa Rosa y, ayer, Paraná.

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