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Motivos para el malhumor

Hasta no saber más del asunto no vamos a conformar ninguna opinión, pero no podemos soslayar una nota aparecida ayer en uno de los portales especializados más vistos del país. Leemos en el título: "Demandan a Pampa y Petrobras por u$s3.650 millones" y en el epígrafe: "Lo que empieza mal, acaba mal: Ley de Murphy en la que, aparentemente, no creen los protagonistas de las peripecias bursátiles de Pampa Energía y Petrobras. Sin embargo, y pese a controlar a su antojo a una genuflexa, nada transparente y probablemente corrupta Comisión Nacional de Valores, el escándalo no cesa por la venta de activos, algunos de los cuales ya llegaron a Trafigura, tal como se había denunciado en Brasil desde el inicio de la tragicomedia. Es importante aclarar que si bien el daño básico es de u$s365 millones, la demanda total es por u$s3.650.000 Hay novedades:". Poco importa lo que nos digan "nuestras tripas", como cronistas del mercado entendemos dentro de nuestras obligaciones el dar a conocer eventos de este tenor, esperando y bregando para que se aclaren lo antes posible. Seguramente al momento de repasar estas líneas el lector ya conoce el resultado en torno a la legalización de aborto por parte de la Cámara de Diputados. Lamentablemente la historia recién comienza y nos atrevemos a decir que lo más que se ha logrado es volar la tapa de la olla a presión, puestas al fuego cuando el Presidente decidió habilitar la discusión parlamentaria del tema (coincidimos que esto es correcto; lo que no lo es hacerlo por oportunismo político y la hipocresía de declararse personalmente en contra al mismo tiempo en que se adelanta un "no veto presidencial", sin siquiera conocer el contenido de la ley). ¿Qué tiene que ver esto con lo bursátil?. Si bien podemos pensar en aquello de "comprar cuando la sangre llega al río", el tenor de la violencia que veremos de aquí en más que no podrá ser opacada por el Mundial de Futbol- sobre todo de parte de la izquierda y los sectores más militantes (donde se encuadra el amplificador que son casi todos los comunicadores sociales y medios masivos) continuará ahuyentando la inversión con las consabidas consecuencias sobre nuestra plaza, en un país donde la mayor división es a partir de ayer entre el interior del país y los más pobres (en contra el aborto) versus grandes urbes y ricos (a favor). El malhumor que tuvimos ayer en la plaza bursátil, entonces fue más que justificado.

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