Bolsonaro dio permiso a las empresas para no pagar sueldos, pero debió retroceder

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La autorización, que regía por cuatro meses y estaba destinada a proteger a las compañías durante la pandemia, causó indignación en la sociedad.

Brasil - Bajo extrema presión y con malas noticias en las encuestas, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, debió anunciar ayer en las redes sociales su decisión de dar marcha atrás con el artículo de su decreto-ley de flexibilización laboral, emitido durante la pandemia de coronavirus, que permitía a las empresas dejar de pagar cuatro meses de salarios.

En medio de la ola de indignación que la disposición había generado en el Congreso, la oposición y el Poder Judicial, el mandatario de ultraderecha convocó a una videoconferencia con el ministro de Economía, Paulo Guedes, para revisar la medida, que había estado en vigor desde el domingo a la noche hasta el mediodía de ayer.

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del partido derechista Demócratas, afirmó que la medida generó “pánico en la sociedad” y propuso trabajar con el Poder Ejecutivo para consensuar normas de protección de los empleos ante la “coronacrisis”.

Bolsonaro la había defendido a la mañana con el argumento que no cobrar “es mejor que ser despedido” y que “los empleos son exterminados” por la pandemia.

Bolsonaro se mostró irritado,al comentar ante periodistas la encuesta de Datafolha aparecida ayer (ver aparte). “Preguntarme sobre una encuesta hoy es antipatriótico, infame. Si no les gusta, váyanse. No se puede entrar en pánico, estamos haciendo todo lo posible porque el pánico es más grave que la enfermedad. No tenemos cómo evitar los efectos del coronavirus”, afirmó.

A pedido de un grupo de empresarios amigos que los respaldan en las redes sociales, Bolsonaro había firmado un decreto provisorio que incluía también la anticipación forzada de vacaciones, francos compensatorios y suspensión de las obligaciones de las empresas en materia de salubridad.

El coronavirus se propagado rápidamente en Brasil ante la falta de acciones decididas del Gobierno. Según el Ministerio de Salud, había 1.620 casos confirmados hasta ayer, un aumento de 234 casos respecto a la semana previa. La enfermedad ya mató a 25 personas.

“Cortar el ingreso del trabajador es lo contrario de lo que se debe hacer, es algo salvaje y absolutamente ilegal”, bramó Ciro Gomes, candidato en 2018 por el Partido Democrático Laborista (PDT).

Gleisi Hoffmann, titular del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT, de Lula da Silva), aseveró que “los gobiernos de varios países pagarán los salarios de los empleados para evitar dimisiones, mientras Bolsonaro penaliza al trabajador en medio de la pandemia”.

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