La justicia declara ilegal la huelga en Petrobras que podría provocar desabastecimiento en Brasil

Mundo

Un juez laboral, cercano al presidente Bolsonaro, aceptó una medida cautelar del gobierno que incluye la posibilidad de despedir a los 21.000 trabajadores en paro o reducir sus sueldos. Se teme faltante de combustible en el país.

Ives Gandra Martins, juez del Superior Tribunal de Trabajo (STT) de Brasil, declaró ilegal, en una medida cautelar a pedido del gobierno del presidente Jair Bolsonaro, la huelga que realizan 21.000 trabajadores de Petrobras, desde hace 18 días, contra la privatización de la empresa y los despidos ocurridos en una de sus unidades.

El ministro, identificado públicamente con el bolsonarismo, también permite a la empresa despedir por justa causa a los huelguistas y recortar los salarios.

La decisión fue tomada la noche del lunes, y este martes la Federación Única de Petroleros (FUP) anunció que la apelará, para que sea tomada por el pleno del tribunal de la justicia laboral, y que la medida de fuerza continúa.

Federação Única dos Petroleiros on Twitter

En su medida cautelar, Gandra Martins prevé una multa de 120.000 dólares al sindicato en caso de no acatar el cese de la huelga.

Analistas del mercado financiero, pese al silencio informativo que rodeó este paro petrolero, alertaron, en tanto, sobre un posible desabastecimiento de combustible. Versiones lanzadas por la prensa indicaban que podían sumarse a la protesta entidades que agrupan a camioneros autónomos.

Federação Única dos Petroleiros on Twitter

En Twitter se organizó una movida virtual de apoyo bajo el hastag #EuApoioAGrevePetroleira. Se sumaron federaciones de estudiantes, el sindicato de abogados, frentes populares y medios especializados en temas laborales.

La huelga incluyó una manifestación solidaria en los estados de Pernambuco y Paraíba, vendiendo la garrafa de gas a la mitad de precio actual, debido a que el gobierno pasa al consumidor el precio de los hidrocarburos en dólares, atado al precio internacional del crudo.

La huelga fue iniciada contra los despidos anunciados en la Fábrica de Fertilizantes Nitrogenados de Paraná (Fapen), que será cerrada a raíz del programa de desinversión anunciado por Bolsonaro.

La privatización de subsidiarias de Petrobras fue uno de los objetivos de la gestión Bolsonaro y de su ministro de Economía, Paulo Guedes: fue vendida BR distribuidora, la red de estaciones de servicios más grande del país.

Pero no se trata de una privatización ortodoxa, como la ocurrida durante los gobiernos de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), sino que ahora Petrobras realiza esporádicas ventas de su paquete accionario.

En el primer semestre de 2020, con la venta de activos, la empresa estatal petrolera se habrá reducido un 13%, con oferta públicas de acciones y la retirada del paquete accionario de la empresa de bancos públicos como el BNDES y Caixa Económica Federal.

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