EE.UU. acusa a Maduro de narcoterrorismo y ofrece u$s15 millones por datos para atraparlo

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Lo acusa de invadir el país con cocaína a través del cartel de los Los Soles. Caracas denuncia que el presidente Donald Trump busca réditos electorales.

Washington - Estados Unidos acusó ayer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a otros altos funcionarios de su gobierno de “narcoterrorismo”, la más reciente medida en la campaña de presión de la administración de Donald Trump contra el líder socialista.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que lleve al arresto o procesamiento de algunos ciudadanos venezolanos, incluido el presidente Maduro, a quien Washington quiere lejos del poder.

“El Departamento ofrece un recompensa de hasta 15 millones de dólares por información relacionada con Nicolás Maduro Moros”, dijo la cartera en un comunicado.

El fiscal general de Estados Unidos, William Barr, anunció los cargos contra Maduro, quien ya enfrenta sanciones del gobierno de Trump, como parte de un conjunto de medidas para presionar su salida del poder.

El líder venezolano es acusado de haber contribuido a administrar y de haber guiado al Cartel de Los Soles mientras reforzaba su poder en el país. Bajo su conducción y de otros dirigentes, el cartel buscó enriquecer a sus miembros, de aumentar su poder y de “invadir” Estados Unidos con cocaína, infligiéndose los dañinos efectos de los estupefacientes a los consumidores estadounidenses.

El cartel, se lee en una de las imputaciones, “dio prioridad al uso de la cocaína como arma contra Estados Unidos y su máxima importación a Estados Unidos”.

Maduro, según la magistratura estadounidense, negoció muchas toneladas de cocaína producida por las FARC, ordenó a su cartel de suministrar armas de tipo militar al grupo de rebeldes y coordinó la actividad con Honduras y otros países “para facilitar el tráfico de drogas a gran escala”.

En Caracas, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, denunció que el gobierno de Trump busca ganancias electorales en el estado de Florida con las acusaciones contra Maduro.

Arreaza dijo a la televisión estatal venezolana que los señalamientos eran “miserables, vulgares e infundados”.

“Ofrecer recompensas al estilo de los vaqueros racistas del lejano oeste demuestra el desespero de la elite supremacista de Washington y su obsesión contra Venezuela para alcanzar réditos electorales en el estado de la Florida”, dijo el canciller.

“Mientras el pueblo venezolano sufre, esta camarilla se llena los bolsillos”, dijo Barr sobre Maduro y los más de una docena de otras personas que fueron acusadas, una lista que incluye al ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno y al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, segundo hombre fuerte del gobierno. El Departamento de Estado ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve al arresto o procesamiento de Cabello. La acusación, una inusual acción de Estados Unidos contra un mandatario en funciones de otro país, marca una significativa escalada de Washington contra Maduro, en momentos en que funcionarios estadounidenses han dicho que Trump está cada vez más frustrado con los resultados de su política hacia Venezuela.

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