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El Papa Francisco auspicia sínodo por el Amazonas con presencia de comitiva argentina

Una delegación de líderes religiosos y laicos encabezados por Oscar Ojea viaja al Vaticano para participar del sínodo para la defensa del Amazonas. El Papa enfrenta fuertes presiones de los ultraconservadores. Un emprendedor del agua es invitado especial.

El fuego todavía arde sobre el “pulmón” del planeta. Más de 7.000 soldados brasileños aún luchan contra las llamas en Amazonas, con la ayuda de 16 aviones. Los últimos datos satelitales del Instituto de Investigaciones Espaciales (INPE) revelaron que desde enero al 19 de septiembre se registraron 131.600 incendios en la región. La mayor cantidad en los últimos siete años. Un 56% más que en el mismo período del año anterior.

Los fuegos son intencionados para despejar el terreno para la cría de ganado y la agricultura (soja), que van de la mano de una deforestación galopante. Desde la asunción de Jair Bolsonaro se talaron el equivalente a 110 canchas de fútbol por hora.

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El Ministerio de Defensa brasileño aseguró que los militares también combaten la "deforestación y la minería ilegal". Bolsonaro abrirá el martes la Asamblea General de la ONU, con un discurso centrado en los incendios forestales. "Preparo un discurso bastante objetivo, a diferencia del de mis predecesores", anunció en Facebook. La "Operación Verde", como la bautizó el mandatario, continuará hasta el viernes el 24 de octubre. Durante ese mes, pero en Roma, el Papa Francisco encabezará un sínodo para la defensa del Amazonas, con más de 130 actividades programadas y múltiples exposiciones de expertos religiosos y laicos.

La rivalidad entre el Papa, Trump y Bolsonaro, una llama que nunca se apaga

El fuego en el Amazonas enfrenta al Papa con Bolsonaro. Será tema central de las discusiones de presidentes en Nueva York. Donald Trump y el brasileño son focos de críticas mundiales por la falta de acompañamiento a las políticas públicas contra el calentamiento global.

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Jair Bolsonaro y Donald Trump.
Jair Bolsonaro y Donald Trump.

La preocupación del Papa por la “Casa Común” no es nueva. A través encíclica “Laudato Sí” de 2015, el Sumo Pontífice impregnó a casi todos los rincones de la Iglesia católica de la necesidad de cuidar el medio ambiente. Para el Amazonas encargó la apertura de un sínodo especial, bajo el sello REPAM (Red Eclesial Panamazónica), que lideran el arzobispo y cardenal brasileño Claudio Hummes y su par peruano Pedro Barreto.

“La Iglesia en el Amazonas sabe que debe ser profética, no acomodada, porque la situación es por demás clamorosa y hay una situación de constante y persistente violación de derechos humanos y degradación de la Casa Común”, afirmó Hummes, relator general del encuentro romano, y autor de un libro sobre el cónclave.

"Queremos dar voz al Amazonas", explicó el misionero Roberto Carrasco, trabajador en la selva y uno de los coordinadores de los eventos del REPAM.

“El sínodo va a marcar un antes y un después de la presencia de la Iglesia en el Amazonas”, completó Barreto.

Un plan de gobernabilidad que se pone a prueba ante las presiones externas

Francisco convocó la asamblea de obispos sobre el Amazonas con el fin de proteger a los pueblos de esa región, que abarca 130 diócesis de nueve países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Venezuela y Guayana Francesa. "Ese pulmón del bosque es vital para nuestro planeta", dijo al pedir una oración para que el fuego sea “domado”.

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<p>Los católicos conservadores acusan al Papa Francisco de encubrir abusos sexuales dentro de la curia. La punta de lanza fue una carta del arzobispo<strong> </strong>Carlo Maria Viganò. Los vaticanistas como un intento de “golpe de Estado” y una “operación” contra el Sumo Pontífice.</p>

Los católicos conservadores acusan al Papa Francisco de encubrir abusos sexuales dentro de la curia. La punta de lanza fue una carta del arzobispo Carlo Maria Viganò. Los vaticanistas como un intento de “golpe de Estado” y una “operación” contra el Sumo Pontífice.

La posición del exarzobispo porteño ante los temas ambientales genera cortocircuitos adentro de la Iglesia. Denunciar a viva voz la violación de derechos humanos por la destrucción extractivista de empresarios multinacionales no cae tan pesado en el conservadurismo eclesiástico como el izamiento que hace el Papa de la bandera de la justicia social y la defensa de los movimientos sociales y los pobres.

Los tradicionalistas de Norteamérica observan a lo lejos, con furia, una avanzada en la corriente aperturista, la consolidación de “Iglesia en la calle”, como dice Francisco. Son grandes aportantes económicos de una institución, que según creen, hoy está en manos de un hereje. Pergeñan desde hace tiempo un cisma católico y hasta se animan a vociferar a través sus propios medios de comunicación -y los de aliados- que en breve nombrarán a un sucesor papal.

Con la presión de los ultraconservadores en la espalda, se pone a prueba en el sínodo latinoamericanista del próximo mes el blindaje de gobernabilidad diseñado por Francisco y el Grupo de los Seis, que incluyó decenas de nombramientos de nuevos integrantes del Colegio Cardenalicio, encargado de nombrar en el futuro al Papa N° 267. “Vamos a sufrir los insultos de quien tienen otros intereses y no buscan el bien común”, advirtió el peruano Barreto.

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<p>El 5 de octubre será proclamado cardenal el jesuita checoslovaco-canadiense <strong>Michael Czerny </strong>(en el centro de la imagen), subsecretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, secretario especial del sínodo y quijote de los derechos humanos, la salud, la paz, la ecología y la lucha contra el SIDA en África y América central.</p>

El 5 de octubre será proclamado cardenal el jesuita checoslovaco-canadiense Michael Czerny (en el centro de la imagen), subsecretario de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, secretario especial del sínodo y quijote de los derechos humanos, la salud, la paz, la ecología y la lucha contra el SIDA en África y América central.

Libermann, un emprendedor del agua en la comitiva argentina que viaja al Sínodo Amazonico

Parte las actividades del REPAM incluyen una peregrinación de obispos y religiosos junto a líderes y representantes indígenas de los más de 300 comunidades nativos del Amazonas. El sábado 19 de octubre recorrerán juntos las calles de Roma, en una causa común, desde la colina de Monte Mario, al norte de la capital, hasta la basílica de San Pedro. "Los líderes indígenas vienen a hablar de su territorio, hablar de los derechos humanos violados, de su aislamiento, de su realidad", detalló Carrasco, organizador del REPAM. El sínodo se celebra del 6 al domingo 27, día de elecciones para la Argentina.

Para la última semana de debates y disertaciones se espera la palabra del Papa. En esos días se presentará un documento final. Además de exhorta a la acción pastoral urgente, se exigirá a los gobiernos del Amazonas un freno a los grandes proyectos extractivos y los monocultivos, que por efecto del cambio climático ponen en grave riesgo el entorno natural, amenazan la dignidad y la autodeterminación de los pueblos originarios.

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<p>Luis Libermann, fundador de la Cátedra de Diálogo y la Cultura del Encuentro, fue secretario Ejecutivo de la Confederación de Trabajadores y Trabajadoras de Agua, Saneamiento y Ambiente de América y el Caribe (Contaguas).</p>

Luis Libermann, fundador de la Cátedra de Diálogo y la Cultura del Encuentro, fue secretario Ejecutivo de la Confederación de Trabajadores y Trabajadoras de Agua, Saneamiento y Ambiente de América y el Caribe (Contaguas).

La comitiva nacional que próximamente viaja a Roma estará guiada el presidente de la Conferencia Episcopal, Oscar Ojea. Lo escoltarán el obispo de la ciudad santafesina de Reconquista, Ángel José Macín, y Sebastián Robledo, fray de la Iglesia de San Francisco Solano, de la provincia de Corrientes.

Otros que participarán son Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias y de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales; Sidney Dornelas director del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos (Cemla, con sede en Buenos Aires); Carlos María Galli, miembro de la Comisión Teológica Internacional; el catedrático Carlos Marcelo Singh Mesconi; el sacerdote mendocino Horacio Day, y el coloborador del sínodo Jorge Orlando Gauna. Fue invitado especialmente el profesor en ciencias antropológicas Luis Libermann, fundador de la Cátedra de Diálogo y la Cultura del Encuentro, hoy reconvertido en Instituto.

Libermann es un emprendedor del mundo del agua, que busca mejorar la calidad de vida de los pueblos a través de la potabilización y el saneamiento. Férreo defensor del humano al agua, es amigo personal de Jorge Bergoglio, trabaja codo a codo con el cardenal brasileño Hummes en REPAM y junto a los trabajadores del agua en su país.

La presencia de Libermann en el sínodo del Amazonas, con la misma invitación que Ban Ki-moon, será seguida muy de cerca en Santa Marta y desde la Argentina. “Ayudar a las comunidades a que tengan una mejor calidad de agua es contribuir también con la paz, porque es contribuir con la formación de líderes que entiendan que el agua es un principio. Lo dice el Papa Francisco en la Encíclica Laudato Sí: es el primer principio, porque con el agua hay vida”.

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