Escape de riesgo por la cuarentena estricta: municipios de la Costa echan a "turistas" que llegan de AMBA

Municipios

Los distritos costeros rechazan a diario una gran cantidad de personas que busca evitar el aislamiento estricto del AMBA. Varios testeados dieron positivo de Covid-19. "Seguiremos siendo rígidos y exhaustivos en los controles", afirmó Darío Oroquieta, a cargo de la seguridad de Mar del Plata.

A horas de que comience a regir una nueva fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio en el AMBA, los municipios costeros enfrentan una realidad que indigna. En las últimas horas, distritos como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar o La Costa, por mencionar algunos, se ven obligados a rechazar a miles de personas que llegan con la intención de evitar una cuarentena más estricta tanto en CABA como en el Conurbano.

Los números sorprenden. No sólo por el grado de irresponsabilidad personal sino también por el peligro al que exponen a ciudades que, en la actualidad, atraviesan una fase diferente debido a una situación epidemiológica completamente diferente a la que se da en la zona más poblada del país, donde se acumula el 90 por ciento de los casos de Covid-19 en todo Buenos Aires.

Con el objetivo de desalentar la afluencia desde el AMBA, el gobierno marplatense resolvió la semana que todo aquella persona que no sea residente de General Pueyrredón y que provenga de lugares con circulación viral y que quiera ingresar por motivos de fuerza mayor, no sólo necesitará el certificado de circulación nacional, sino que además deberá solicitar una autorización de la Secretaría de Seguridad local.

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En las últimas horas, distritos como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar o La Costa, por mencionar algunos, se ven obligados a rechazar a miles de personas que llegan con la intención de evitar una cuarentena más estricta.

En las últimas horas, distritos como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar o La Costa, por mencionar algunos, se ven obligados a rechazar a miles de personas que llegan con la intención de evitar una cuarentena más estricta.

Recibimos 870 solicitudes de personas que quieran entrar a Mar del Plata por cuestiones de fuerza mayor”, le dice a Ámbito, Darío Oroquieta, a cargo de la seguridad del municipio. “Esto demuestra –agrega– que la gente quiere venir a Mar del Plata. Pero seguiremos siendo rígidos y exhaustivos en cada uno de los controles. Más en función de los resultados”, agrega.

En las últimas horas se dieron diversos casos a nivel local. Desde un cordobés, que luego dio positivo de Covid-19, que intentó ingresar al municipio con el permiso y la documentación de otra persona hasta una familia de Tigre que quiso mudarse a la ciudad. Además, dos mujeres asintomáticas que volvían ayer de Capital Federal, fueron hisopadas en un retén en las afueras de la Ciudad y arrojaron resultado positivo.

Igual situación se da en Pinamar, donde todos los días son rechazados casi el total de las personas que intentan ingresar con sus vehículos particulares. “Inexplicablemente el estado nacional no hace controles en las rutas y de esta manera nos delegó a nosotros un control que es muy difícil de realizar debido que se dan casos de gente que es rechazada y que entra con remises locales”, le cuenta Ámbito, Lucas Ventoso, secretario de Seguridad local.

En la actualidad, la ciudad se encuentra transitando los últimos días de la Fase 4 luego de que una mujer de 80 años diera positivo hace dos semanas. Y el temor de que el virus vuelva a ingresar, persiste. “La gente se sube a su auto y llegan a donde quieren porque están en un estado de desesperación. Pero si hubiera controles estrictos en las 15 rutas, se bloquearía casi el 100 por ciento de la circulación del virus. Estamos viviendo situaciones traumatizantes. Rechazando a personas después de viajar 400 km cuando los podían haber advertido a kilómetros de salir”, agrega Ventoso. Y para cerrar, pone sobre la mesa un concepto claro: “la cuarentena termina siendo una selección de clases. Las personas que vive en un asentamiento queda confinada a vivir sin agua corriente en esta situación, mientras que el que se puede escapar, lo hace”.

En Villa Gesell la situación no difiere. Según fuentes locales, el municipio está rechazando de a 200 autos a la semana. “Vienen para acá porque tienen domicilio, pero no son residentes. Todo podría evitarse con los retenes previos. Llegan hasta Gesell sin que nadie los pare. Todo esto generó que se abran caminos clandestinos que tenemos que ir cerrando a diario para evitar que el virus pueda ingresar a la ciudad”, asegura un funcionario local. El propio intendente Gustavo Barrera aseguró que “algunos vecinos apoyan a quienes buscan entrar, les prestan hasta logística, los esperan para que entren caminando”. Y le pidió a los vecinos que “denuncien al 103, ya hemos verificado varios casos, y hubo casos en los que tenían razón, por lo que se invitó a esa gente a retirarse”.

En la misma línea, el intendente del partido de La Costa, Cristian Cardozo, envió un comunicado pidiendo que “seamos responsables y solidarios. Son semanas muy importantes para cuidarnos. Cuanto más tiempo estemos todos y todas en nuestras casas, más rápido vamos a lograr bajar el nivel de contagios y más cerca estaremos como país de ganar esta pelea. No bajemos los brazos". En todos los accesos al distrito, fuerzas de seguridad impiden el paso de todo aquel que pretenda ingresar y no tiene el DNI con domicilio en el distrito.

En una situación compleja, ya que todos los distritos cuentan con el turismo como principal actividad, los distritos de la costa se ven en la obligación de bloquear los accesos con el fin de preservar la salud de los vecinos. Un blindaje que permite diferenciar su realidad de la del AMBA y que, hasta el momento, parece dar resultado.

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