Cómo se preparan los intendentes bonaerenses

Municipios

La llegada del coronavirus es un hecho. Y los intendentes bonaerenses del interior ya tomaron varias medidas para intentar contener, hasta donde sea posible su expansión.

Pese a que hasta el momento el porcentaje más alto de infectados en el país lo tiene la Capital Federal, se sabe que una vez que ingrese con mayor fuerza en el Conurbano y en ciudades como La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca, su propagación hacia el resto de la Provincia será más fuerte.

Bajo los lineamientos nacionales y provinciales, los jefes municipales del interior tomaron las medidas recomendadas e incluso, en algunos casos, fueron más allá en el plan por mantener la seguridad de los vecinos.

La respuesta es compartida. Todos los intendentes consultados aseguran que más allá de la salud, la situación económica es muy dura. Sin embargo, todos entienden las prioridades. Todo está direccionado a la salud. No es fácil. En los municipios más chicos, los sistemas de salud no están preparados para un pico como el que anuncian. Aunque lo ocurrido en España e Italia deja en claro que tampoco estaban preparados en el primer mundo.

1.jpg

La ventaja del interior está justamente en la menor cantidad de personas en superficies más amplias. Un nivel de densidad poblacional que no se asemeja en nada con los del conurbano. Como ejemplo se podría tomar Patagones, el municipio más al sur de la Provincia, donde habitan dos personas por kilómetros cuadrado. Algo completamente inverso a lo que se en un territorios como Tres de Febrero, Lanús, Vicente López y San Martín, con más de 70 mil personas por kilómetro cuadrado.

En esa lejanía,

los jefes municipales tratan de blindarse como puede. Algunos, incluso, tomando medidas más cercanas a un estado de sitio. Con toques de queda. Otros, cortando el ingreso a sus distritos; mientras que la gran mayoría acciona de manera conjunta con la Provincia.

“El sistema de salud de la provincia tiene buena calidad. Pero Bahía Blanca, Mar del Plata y La Plata ya se muestran colapsados. Es importante cómo reaccionará el virus ante la primera muralla. Hoy la actitud más inteligente es acatar, romper con esa debilidad del argentino de la falta de constancia. Venimos adelantados pero cuando estemos más saturados desde lo emocional va a ser cuando el virus golpee más fuerte. El miedo más grande es la llegada al Conurbano”, explica más desde su título de médico cirujano que desde su rol de intendente, Martín Randazzo, a cargo de Lamadrid, donde viven 10 mil personas.

Las medidas locales son similares a las que toman otros distritos de similares características. “Pedimos confinamiento obligatorio para el que venga de Capital Federal, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca. Pero también estamos muy firmes en la prevención. Para que le la gente ventile los ambientes donde usa lavandina, para que no se automedique”.

1.jpg

Como en gran parte del interior los locales de servicios básicos tienen un horario limitado. “A las 17 tocamos la sirena y ya no queda nadie. El virus vino a mostrarnos todo lo que nos faltaba como sociedad, y en eso estamos… reparándonos”.

En 25 de Mayo, donde viven 35 mil personas, el intendente Hernán Ralinqueo dice sentirse respaldado por Provincia y Nación. “Tomamos todas las medidas dispuestas, sumamos insumos. No nos corremos un milímetro de lo que dicen que hay que hacer. Por eso decidimos tener retenes de control sin cortar los accesos para garantizarle a los productores agropecuarios la posibilidad de trabajo”. El jefe municipal comparte la misma sensación que sus pares. En las ciudades más chicas “hay una psicosis de que viene gente de lugares más grandes”.

Todos los municipios cuentan con la predisposición de los clubes y hoteles para armar centros de atención si la situación colapsa su hospital. El mayor miedo está ahí. En los elementos básicos con los que cuentan muchos distritos cuyos vecinos deben viajar a atenderse, en una época corriente, a las ciudades más habitadas.

El Chinchu Gasparini, de Roque Pérez (10 mil habitantes), no puede salir de su casa. Su médica se lo tiene prohibido. Desde su casa comanda las distintas acciones municipales. “Tratamos de darle una mano a todo aquel que lo necesita. Respaldamos como podemos desde lo económico. Dimos muchas respuestas a los vecinos. Pero es muy complejo. Somos muy rigurosos en el acatamiento de las medidas, pero ojalá no se dé como muchos anuncian”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario