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Murió Nicolas Roeg, mucho más que el director de Mick Jagger y David Bowie

"Es un gran halago, me llama mucho la atención el esfuerzo que se tomó este chico Mick Jagger para poner referencias mías en su película. No sólo se ven portadas de mis libros, sino que en una escena recita fragmentos de "Tlon, Uqbar, Obis Tertius".

Así comentó Borges el primer opus del cineasta de culto Nicolas Roeg, director de fotografía que debutó como director y que murió el viernes pasado a los 90 años.

Roeg fue mucho más allá para insertar la figura de Borges en "Performance" (1970): cuando matan al protagonista, la cámara simula una subjetiva de la bala, que explota en una serie de imágenes cósmicas al estilo de "El Aleph" , culminando en una imagen del mismísimo Borges que se fragmenta como un espejo roto.

El film debía ser el lanzamiento como actor de Jagger, pero el delirio psicodélico de Roeg, sumado a las fuertes escenas de sexo y drogas, provocaron que Warner la archivara. Eso no impidió que más tarde, en el '76, Roeg convirtiera a David Bowie en el protagonista del ambicioso film de ciencia ficción "El hombre que cayó a la tierra", auténtica muestra del cine de autor setentista, también llena de fuertes escenas de sexo censuradas en casi todo el mundo (empezando por la Argentina). Esta vez sí logró lanzar a un super astro de rock como actor de cine.

En su obra maestra de terror de 1973 "Don't Look Now" (aquí "Venecia Rojo Shocking") decidió agregar una de las escenas eróticas más notables de la historia del cine, con Donald Sutherland y Julie Christie. Ellos no se habían visto en su vida, y de repente tuvieron que improvisar una escena de sexo especialmente realista cuyo rodaje duró una noche completa. El film fue censurado en casi todo el mundo para evitar la calificación X.

Roeg trabajó dos décadas como técnico. Por ejemplo, se ocupó de la fotografía de todas las escenas épicas de "Lawrence de Arabia", de David Lean. Pero sobre todo hay dos films en los que su fotografía lo cambió todo. En 1964 Roger Corman viajó a Inglaterra para filmar "La Máscara de la Muerte Roja", con Vincet Price. Concebida como un psicodrama psicodélico vanguardista, toda la fuerza de las imágenes se sostenía en la combinación de una dirección de arte alucinógena filmada por el ojo demente de Roeg. El rodaje fue legendario, y en casi todas las escenas Paul Mc Cartney y George Harrison merodeaban por el set. Luego, en 1966 las llamaradas hiper realistas de "Farenheit 451", de Francois Truffaut, atípica adaptación del clásico distópico de Ray Bradbury fue potenciada a tope por la cámara de Roeg: de hecho, de todas las películas de Truffaut, es la que alcanza mayor vuelo estético.

Ya convertido en realizador, Roeg sólo contrataba a grandes cinematographers como Anthony Richmond, pero jamás dejaba de ocuparse personalmente de las mejores escenas. Con el paso del tiempo, y sin dejar de filmar asuntos audaces como el encuentro entre Einstein y Marilyn Monroe de "Insignificancia", Roeg tuvo que dejar de hacer locuras para volverse más académico, porque si no, nadie lo hubiera vuelto a contratar. Por otro lado, al filmar con su esposa, la actriz Theresa Russell, tenía que moderar su genio en beneficio de su matrimonio.

Sin embargo, nunca dejó de hacer buenas películas, eligiendo temas contraculturales y desafiantes para el establishment. No paró de trabajar hasta los 85 años, y sus trabajos menos conocidos incluyen videoclips de Roger Waters, episodios de la serie "Young Indiana Jones" y una oscura versión televisiva de "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad.

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