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Murió organista Adelma Gómez

Murió anteayer a los 77 años Adelma Gómez, organista, pedagoga, difusora, creadora de numerosas e importantes iniciativas relacionadas con el órgano de tubos, y una de las mayores y más queridas personalidades del mundo musical argentino. La artista había sido atropellada ese mismo día por un colectivo y estuvo unas horas en coma farmacológico hasta su muerte.

En un mundo mayoritariamente masculino como lo es el del órgano, Gómez fue pionera en más de un aspecto. Dentro de la profusa actividad de concertista y recitalista que llevó a cabo se cuentan actuaciones en Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Japón, Noruega, Polonia, Portugal, Suecia, Suiza, la ex Unión Soviética, Brasil, México, Uruguay y Venezuela.

Su repertorio hizo hincapié en las obras desde el barroco hasta los compositores del siglo XX con una especial dedicación a los autores argentinos, muchos de los cuales escribieron para ella. Entre sus maestros se contaron el belga (radicado en Argentina) Julio Perceval y el argentino Héctor Zeoli, con quien contrajo matrimonio. De 1972 a 1987 fue organista del Auditorio de la ciudad de San Juan, que cuenta con uno de los instrumentos más importantes del país.

En 1983 había creado dos de sus emprendimientos más importantes, sin precedentes en nuestro país: los Conciertos de Órgano en los Barrios y el Festival Permanente de Órgano, que contabilizaron miles de presentaciones. En su rol de organizadora de estos ciclos, Gómez se caracterizó por abrir las puertas a numerosos intérpretes y por luchar respecto del mantenimiento y puesta a punto de los distintos órganos de tubos de la ciudad de Buenos Aires, e hizo lo propio con instrumentos de las provincias.

Su tarea de difusora comprendió también el programa radial «El órgano, rey de los instrumentos», que se emitió por la ya desaparecida Radio Clásica, que condujo junto a su segundo esposo, el crítico musical Napoleón Cabrera. Entre otras distinciones, había recibido dos veces el Premio Konex, en 1989 y 1999 (Platino), y había integrado el jurado en el 2009. Incansablemente activa, Adelma Gómez había regresado hacía pocas semanas de un viaje a Europa y era organista titular del Colegio Nacional Buenos Aires, hacia donde se dirigía para interpretar el Himno el día del accidente. Su figura seguirá siendo ejemplo de generosidad y capacidad de lucha para los organistas del siglo XXI.

Margarita Pollini

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