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No aclaren que oscurece

OPINIÓN

Ni macristas, ni kirchneristas. Simples perjudicados por el corte del suministro eléctrico, como tantos argentinos (en el caso particular de quien esto escribe, algo menos porque hace años compró un generador portátil que comparte con los vecinos). Y como tales nuestra prioridad es: a) que nos llegue la electricidad y b) al menor costo posible. En ese orden.

Para muchos, la asunción del ingeniero Macri conllevaba la promesa de que las noches sin luz y 40º grados de calor a la que nos había sometido el kirchnerismo serían rápidamente olvidadas -ni que hablar de la situación de los electrodependientes, comerciantes, etc-. De hecho, en un principio encuesta tras encuesta daba que la mayoría de la población estaba de acuerdo con un incremento tarifario que nos sacase de esquema ruinoso para el sistema eléctrico impuesto por el Gobierno anterior, con el único objetivo de congraciarse con la clase media. El problema es que en este frente han hecho casi todo mal y pasados tres años, lo único que venimos haciendo los consumidores es pagar cada vez más sin que siquiera se hayan alcanzado las tarifas de equilibrio para el sistema (pero esta es otra cuestión).

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El problema mayor es que los cortes siguen. En estos días el Ministerio de Hacienda está haciendo circular un informe “reservado” intentando demostrar que, al menos en este frente, el de los cortes, la situación ha mejorado, con el argumento de que durante la gestión de Cristina se promediaron 19.3 horas de corte semestral por usuario, mientras que con Mauricio esto cayó a 14.3 horas. Data minning hace cualquiera.

Según datos del Observatorio OETEC (una reconocida entidad K, lo cual permite cuestionar algunas de sus conclusiones pero no le quita validez a sus números, que no han podido ser refutados por el ENRE ni la eléctricas a pesar de la furia que esto les causa), en diciembre de 2015 -último mes de CFK- tuvimos un promedio diario de 115.564 clientes de Edenor y Edesur sufriendo cortes de electricidad, al año siguiente cayeron a 83.093, en diciembre de 2017 treparon a 91.576 y el mes pasado fueron 132.254 (un aumento del 14% desde que se fuera “ella”). En enero de 2017 los cortados fueron 85.833, doce meses más tarde 90.140, y en lo que va del actual estarían superando cómodamente los 150.000. Claramente hay algo que no luce bien.

Por desgracia en lo que son las estadísticas del ENRE, los argentinos sufrimos también un apagón informativo. Esto lo pudo salvar la gente de ECONOJOURNAL consiguiendo la información desagregada por mes de todos los cortes eléctricos mayores a tres minutos, independientemente de las causas. A usted y a mí lo que nos importa es que no tenemos luz, no “la data” del Regulador que segrega los cortes por causas de fuerza mayor, fallas de las distribuidoras, etc., estimando números muy inferiores a los de nuestro sufrimiento.

La memoria humana tiene la característica de ser dúctil y poder adaptarse a nuestros intereses personales. Así, según en qué lado del espectro político estemos, la percepción será que “lo que está haciendo Macri con la electricidad es un desastre, un robo, etc.” o “Macri está luchando contra la herencia recibida, mejorando la locura que nos habían dejado”.

Si bien la gente del Econo solo han publicado la info hasta fines de 2017, esto nos permite analizar con la frialdad y objetividad de los números si la situación con los cortes ha mejorado o no. No queremos atosigar al lector con cifras, pero la duración acumulada de los cortes en horas promedio por usuario mensual, de Edenor y Edesur durante la administración de CFK y MM es estadísticamente indistinguible (P (T<=t) una cola, igual varianza,0.2192/0.2083). En castellano, si algo cambió con el tema cortes entre un gobierno y otro, en la práctica fue insignificante.

No son datos oficiales, pero cuando tomamos lo que nos dice el Gobierno (en realidad demasiado poco para un análisis fuerte) los resultados apuntan en el mismo sentido: a que aquí es como que no ha pasado nada (si no nos cree, mire los gráficos a partir de marzo de 2014, comparando los últimos 22 meses de Cristina con todos los de Macri). Así que, muchachos, mejor no aclaren que…

La realidad es que las inversiones en el sector eléctrico tardan años, más cuando se trata de re-cambiar un sistema obsoleto, a veces en casi medio siglo. Usted (y yo) tenemos el derecho de quejarnos y exigir. Las empresas y el Gobierno la obligación de darnos electricidad, pero ya...!!!, e informarnos la verdad, lo que un Gobierno apostando a lo electoral y la “buena suerte” de veranos fríos e inviernos cálidos no se ha atrevido a hacer. Por ahora, entonces, y lo lamentamos, “a jo…,” a apechugar y a rezarle a Zeus (el dios del clima) que esto viene para largo.

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