Edición Impresa

No habrá doble urna en Salta y Urtubey busca sumar apoyos

Decisión se basa en que provincia usa boleta electrónica mientras Nación sigue con voto en papel. Sin embargo, ante caída de Macri, el gobernador espera más respaldo a su candidatura presidencial.

En soledad, las elecciones salteñas serán las únicas que se llevarán a cabo después de las presidenciales. Así lo decidió de forma sorpresiva el gobernador peronista Juan Manuel Urtubey, quien finalmente dio marcha atrás sobre su primera definición, que había sido unificar el calendario provincial con el nacional. Ahora, las PASO de Salta serán el 6 de octubre, mientras que las generales serán el 10 de noviembre.

El mandatario se suma así a la masiva ola de desdobles, en donde sólo terminarán votando junto con Nación en dos distritos Cambiemos (a regañadientes) como CABA y Buenos Aires, y por el lado del PJ, en Catamarca. Se espera que Santa Cruz tome una medida similar, mientras Alicia Kirchner deshoja cada día la potencial candidatura presidencial de su excuñada Cristina.

Los motivos de Urtubey se centran en cuestiones técnicas (no menores) por el diferente sistema de votación que rige en la provincia: Boleta Única Electrónica (BUE) en Salta y boleta impresa en Nación. Sin embargo, también subyacen cuestiones políticas, donde la intención del mandatario es lograr la mayor cantidad de adhesiones para su propia postulación nacional en octubre. Potenciales aliados de Cambiemos empiezan a alejarse del sello amarillo tras los últimos resultados en las provincias, donde la Casa Rosada acumula cinco derrotas en fila. Dirigentes que se mueven en los bordes están abiertos ahora a evitar el lastre del presidente Mauricio Macri para aproximarse a Urtubey. De ellos, los más importantes son el intendente capitalino Gustavo Sáenz y el diputado nacional Alfredo Olmedo, quienes mantienen diálogo abierto con el gobernador salteño.

“Tratamos de ver de qué manera podríamos hacer compatible el sistema, pero entendimos que había que ser prudentes y evitar problemas, por lo que apareció el desdoblamiento como la opción más razonable”, dijo Urtubey sobre el cambio de fechas. Lo cierto, es que en las legislativas nacionales de 2017 los salteños convivieron con ambas herramientas, que derivó en dos urnas en el mismo cuarto oscuro: una para la BUE y otra para la clásica papeleta. En oficinas salteñas dicen que de todos modos una elección ejecutiva tiene mayor participación del padrón, y al estar en juego también más cargos, el doble sistema podría alargar la jornada a niveles de fastidio. Pero tampoco niegan que detrás del cambio haya un componente político. Antes, el oficialismo había intentado unificar sistemas por única vez para usar boletas impresas, pero finalmente se desistió a la opción por contradecir el espíritu tecno que predominó en Salta al adoptar la BUE.

Lo cierto es que los resultados en otras provincias, principalmente los del último domingo en las PASO de Entre Ríos, llevaron a que tanto Sáenz como Olmedo empezaran a descartar llegar a la contienda como Cambiemos. Para colmo, la imagen de Macri en Salta es peor que en otros distritos, con mayor impacto en términos sociales. Así, ante la segura candidatura presidencial de Urtubey, dirigentes heterógeneos empiezan a arrimarse al fogón. La intención del gobernador es que su postulación nacional cuente con el aval de esos actores. Y patear la provincial a noviembre le permite estirar definiciones sobre a quién ungir para la sucesión en el Ejecutivo salteño.

Una señal llegó ayer desde la capital provincial. Consultado Sáenz sobre la nueva fecha, lejos de cuestionar a Urtubey como en los últimos tiempos, se mostró elogioso como en épocas en que eran aliados. “Iba a ser complicado que se pueda votar de manera conjunta. Yo hubiese hecho lo mismo que Urtubey”, dijo el intendente a medios locales. De a poco, se distancia de la Casa Rosada, donde lo veían como un virtual hombre propio, con seducción vía obras para encabezar una fórmula. Inclusive, Sáenz criticó al Gobierno nacional. El temor es el que ronda también en candidatos UCR: que la imagen negativa de Macri se los termine llevando puestos.

Pese a su lejanía marcada con el kirchnerismo, Urtubey abona la teoría de “que florezcan mil flores”. Así, y con la posibilidad de que en las PASO ordenen candidaturas, habilita lanzamientos múltiples: asoman para sucederlo su vice Miguel Isa, el jefe de Gabinete Fernando Yarade y el diputado nacional Javier David. Sáenz podría formar parte de esa interna o bien presentarse bajo un frente propio, al que también podría integrarse Olmedo. Más allá de eso, ambos enfilan para poner los pies fuera de Cambiemos.

Del conglomerado PJ y afines, quien no parece dispuesto a trabajar a favor de Urtubey en octubre es el kirchnerista Sergio Leavy, diputado nacional, quien rompió con el gobernador en 2017 y su presentación paralela legislativa terminó decretando la derrota del oficialismo salteño en esa elección.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario