Política

No hacen falta imágenes explícitas

Como si fuera un videojuego, filmado en primera persona desde una cámara sujeta a su frente, uno de los atacantes a las mezquitas en Nueva Zelanda trasmitió en vivo y en directo para todos los usuarios de la red social Facebook la matanza que dejó en total casi 50 muertos.

Las imágenes dejan explícito el odio de los atacantes y el desprecio total por la vida ajena. Dieron la vuelta al mundo mientras eran trasmitidas en vivo hasta que la cuenta fue eliminada. Pero luego el morbo pudo más y fue demasiado tentador para los buscadores de rating y clicks que no tuvieron prurito en publicar el aberrante video.

¿Es necesario difundir imágenes tan explícitas de la crueldad humana a cambio de un poco más de audiencia? ¿Es necesario retroalimentar la violencia que genera este tipo de actos? Muchos medios creen que sí. No es esa la posición de ámbito.com, que por decisión editorial no publica dicho video.

Justamente, respecto a este episodio autoridades australianas y de Nueva Zelanda pidieron no compartir el video en el que se puede ver al atacante abriendo fuego contra los fieles.

"La policía está al corriente de las imágenes extremadamente angustiantes relacionadas con el incidente de Christchurch que circulan en internet (...) Pedimos firmemente que no se comparta el enlace. Estamos trabajando para que estas imágenes sean retiradas", expresaron.

Esta semana ocurrió también el caso de la difusión de imágenes brutales del ataque en una escuela en Brasil en la que dos hombres asesinaron a siete personas, la mayoría niños, antes de suicidarse. El video tan cruel como el de Nueva Zelanda también circuló por los portales de noticias.

En Argentina la difusión de este tipo de imágenes es habitual y lamentable. Son innumerables los casos en que se publicaron fotos de víctimas, videos aberrantes y detalles innecesarios de las circunstancias de una muerte.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario