CABA: los destiempos que se crean a causa de la pandemia

Novedades Fiscales

El Ministerio de Hacienda y Finanzas del GCBA, a través de la Res. 890/20 dispuso un nuevo régimen de facilidades que tendrá carácter único, al quedar derogadas todas las normas que establecían distintos planes de pago. La norma fue dictada en febrero 2020, es decir en un escenario pre-aislamiento.

Ayer entró en vigencia un plan de facilidades de pago de carácter permanente, dispuesto por el Ministerio de Hacienda y Finanzas del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), a través de la Resolución 890/20 es decir que los contribuyentes de la CABA contarán únicamente con las facilidades estipuladas en la misma, quedando derogadas todas las normas que establecían distintos planes de pago en función de la condición del contribuyente o las características de sus deudas.

Lo cierto es que lo que se piensa en un determinado momento puede no ser oportuno en otro al momento de su aplicación. La resolución citada fue proyectada en los meses de enero y febrero, publicada en este último mes, cuando era inimaginable la situación de emergencia sanitaria y económica que desató la aparición del Covid-19 y que sigue presente en la actualidad en oportunidad en que comienza a regir plenamente la norma que fue pensada y diseñada en otro escenario.

Más aún, el 31/12/19 finalizó la vigencia de la moratoria porteña que tenía amplios plazos de pago y beneficios, suponiendo un 2020 diferente.

Hasta el 31/5/20 estaban vigentes los siguientes planes de facilidades en el Fisco citadino:

  • Resolución 2722/04 (SHyF) que disponía planes especiales para empresas comprometidas económica y financieramente, sin condonación de intereses y otorgaba hasta 60 cuotas con montos mínimos de cuota según deuda y plazos.
  • Resolución 249/08 (AGIP) permitía la inclusión de todas las obligaciones fiscales adeudadas en sede administrativa que hubieran vencido con anterioridad al primero de enero del año en que se formaliza el acogimiento al plan con excepción de las exclusiones previstas. Las deudas menores (hasta $172.400) contaban con los siguientes beneficios, optar por pago al contado, gozará del 100% de descuento sobre los intereses resarcitorios; si pagaba en hasta en 12 cuotas, el 50% de descuento sobre los intereses resarcitorios y la financiación sin cargo.
  • Resolución 250/08 (AGIP) que alcanzaba a las deudas en gestión judicial, condonándose los intereses resarcitorios pero no los punitorios que se calculaban a la fecha de adhesión. El acogimiento producía también la cancelación de los honorarios, motivo por el cual para adherir al plan debía concurrir al mandatario judicial que tiene adjudicada la gestión de cobro. Y asimismo gestionar el levantamiento de embargo si lo hubiera habido.

1| Plan único de facilidades

El nuevo y único plan de pagos admite la inclusión de deudas derivadas de todos los impuestos a cargo de la AGIP, así como de sus multas, ya sea que se encuentren en estado administrativo o judicial, bajo las siguientes condiciones:

Las obligaciones tributarias en mora cuyo devengamiento se hubiere producido con anterioridad al día 1 de enero del año en el cual se efectúa el acogimiento al plan de facilidades de pago y siempre que medie un plazo de 90 días corridos entre su vencimiento y la presentación del acogimiento. Es requisito que las obligaciones tributarias cuyo vencimiento hubiere operado dentro de dicho lapso deben hallarse canceladas al momento de solicitar el acogimiento al plan de facilidades. Es decir las obligaciones corrientes en ese plazo deben encontrarse abonadas.

Las multas aplicadas por la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos.

Las deudas por caducidades de planes de facilidades de pago, cuya caducidad hubiera operado hasta el día 31 de diciembre de 2019 inclusive.

Asimismo, podrán regularizarse las obligaciones tributarias transferidas con juicio iniciado para su cobro, independientemente del momento en el cual se hubieren devengado.

El régimen no pone límite al acogimiento, es sin monto máximo de deuda pero no contempla la condonación de intereses resarcitorios como si sucede en algunos de los planes derogados.

En cuanto a los intereses de financiación, a mayor plazo mayor interés. Si el contribuyente (persona humana) cancela su deuda de 1 a 6 cuotas, el plan no devenga intereses de financiación, recién si las facilidades son mayores de 6 cuotas se aplica: de 7 a 12, 1,5% de interés mensual; de 13 a 24, 2,50% y más de 24 y hasta 36 cuotas (el máximo del régimen) la tasa es de 3% mensual. Para las personas jurídicas, los intereses aplicables son, de 1 a 12 cuotas el 1,5%, de 13 a 24 el 2,5% y hasta 36, el 3%.

El plan contempla el levantamiento de medidas cautelares, que no preveían los planes derogados.

2| Reflexiones finales

Desde el punto de vista de la administración, e incluso para el contribuyente, la existencia de una sola normativa acerca del otorgamiento de facilidades de pagos puede agilizar los trámites e interpretaciones, pero la realidad económica se encargó de no hacerla apta para la coyuntura. La situación del contribuyente hoy día no es la misma de la que tenía al tiempo de aprobarse la norma, aún en economía recesiva. La pandemia generó un destiempo. Esta norma no parece apropiada para esta época de catástrofe.

La Res. 890/20, como máximo otorga 36 cuotas mientras que la Res. 2.722/04 (SHyF) admitía hasta 60 cuotas considerando la situación de la empresa en crisis al momento en que lo padecía. La nueva norma permite el acogimiento por deudas anteriores al 1 de enero, o sea a la fecha poder regularizar pasivos fiscales de 2019. Además es requisito tener al día la deuda corriente, lo que en la actualidad parece imposible para aquellos que no tienen ventas y por ende carecen de un flujo de ingresos que les permita la cancelación de sus deudas fiscales y las de otra índole.

Acaso sea necesario que el Fisco porteño revise esta medida -reformulándola- y postergue su entrada en vigor rehabilitando la vigencia de los regímenes de facilidades derogados, en particular la Res. 2722/04, con las adaptaciones que sean necesarias, porque beneficiaría a ambas partes de la relación tributaria.

Todo hace inferir que la resolución ministerial que rige desde ayer quedó desfasada en el tiempo respecto de su aplicación en el actual contexto de emergencia económica.

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