La vigencia del Aporte complica su aplicación

Novedades Fiscales

La falta de coincidencia con el Impuesto sobre los Bienes Personales provoca diversos inconvenientes tanto para el contribuyente como para la reglamentación y la administración fiscal, al margen de aquellos conceptos que son necesario definir.

La publicación oficial, el viernes 18/12, de la Ley 27.605 de Aporte Solidario y Extraordinario trae aparejado varios inconvenientes tanto para la reglamentación como para las normas administrativas que debe dictar la AFIP. Es que la ley rige desde el día de su publicación en el Boletín Oficial (BO), o sea a partir de la fecha citada

Al no haberla hecho coincidir con el 31/12, más en esta época donde es práctica común que el BO se publique cualquier día de la semana incluyendo sábados y domingos, se genera un desfasaje con el Impuesto sobre los Bienes Personales cuyas normas de valuación son las aplicables para valuar los bienes alcanzados por el Aporte Solidario y así conformar la base imponible.

De manera que se plantea una diferencia de 13 días entre una valuación y otra, lo que genera complicaciones para los contribuyentes para “ajustar” las valuaciones de dos impuestos instantáneos que pudieron ser coincidentes.

La cotización de los títulos, bonos o acciones, por citar un ejemplo, hubieran contado con las cotizaciones oficiales.

Por otra parte, para quienes tengan bienes en el exterior y deban acreditar valuaciones o certificaciones bancarias, en muchos casos, son de obtención lenta, no se trata de trámites ágiles.

Ahora bien, tal como se presenta esta nueva imposición patrimonial no parece que la reglamentación y normas de AFIP puedan conocerse con celeridad, porque son variadas y abundantes las cuestiones a aclarar y a precisar, cómo por ejemplo cuáles son las participaciones societarias o tenencias accionarias, que no cotizan, que resultan alcanzadas, al haber entrado en vigencia el 18/12/19. En otro aspecto, es necesario definir cuál es el tratamiento dispensable a los “trust” irrevocables

Todo hace inferir, en términos de legalidad, que cada tributo tendrá sus propias cotizaciones y valuaciones.

Habrá que esperar cuál es la decisión del Fisco en cuanto a la fecha de vencimiento porque, más allá de la pandemia, enero y febrero son meses de vacaciones, aunque no sería la primera vez que los contadores ven limitado su descanso.

Pareciera existir cierta homogeneidad en la doctrina para tildar de inconstitucional a la Ley 27.605. Para ese planteo se hace necesario probar la existencia de confiscatoriedad lo que lleva a analizar cada caso en particular.

Lo que no pasa desapercibido es la aplicación retroactiva del criterio de residencia que se define de acuerdo a los artículos 116 a 123 de Ganancias, al 31/12/20.

Entre la fecha fijada y la entrada en vigencia de la ley media prácticamente un año, lapso suficiente para que haya variado no sólo la residencia del sujeto sino la situación fiscal.

R.H.F.

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